Dormir seis u ocho horas no siempre garantiza levantarse descansado. A parte de los hábitos de cada persona, existen factores del dormitorio que pueden influir en la calidad del sueño, como la iluminación, el ruido, la ventilación o la temperatura.
Esther García, creadora de Esther GEO, radiestesista y domoterapeuta, analiza estos espacios y estudia otros elementos como los campos electromagnéticos, las aguas subterráneas o las llamadas redes del terreno. Su trabajo busca detectar posibles factores del entorno que podrían estar interfiriendo en el descanso.
La especialista explica cómo realiza estos estudios y qué elementos tiene en cuenta cuando analiza los dormitorios tanto de los adultos como de los niños. Además, García reconoce que su trabajo puede generar algo de escepticismo y subraya la importancia de diferenciar estas prácticas de la atención médica cuando existe un problema de sueño.