Tras el reciente episodio de vientos fuertes, el Ayuntamiento de Altea ha llevado a cabo una inspección del arbolado urbano con el fin de garantizar la seguridad en la vía pública. Como resultado de esta revisión, se han detectado anomalías estructurales en cinco ejemplares de chopos blancos, lo que ha llevado a decidir su tala preventiva.
Dos de los árboles retirados se encontraban en la avenida Corts Valencianes, mientras que los otros tres estaban ubicados en la entrada del Balcón de Altea.
Desde el consistorio se subraya que esta actuación responde exclusivamente a criterios de seguridad ciudadana, tras la evaluación técnica realizada después del temporal.