Novelda actualiza la ordenanza de Convivencia Ciudadana para ampliar las normas que regulan la convivencia vecinal
Plantea endurecer las sanciones por no limpiar los excrementos y las micciones de las mascotas en la vía pública
El Ayuntamiento de Novelda ha puesto en marcha el proceso de actualización de su ordenanza municipal de Convivencia Ciudadana a fin de adaptar y ampliar la normativa que está en vigor y clarificar las normas que regulan diferentes aspectos relacionados con la convivencia vecinal, el uso de los espacios públicos y el comportamiento ciudadano.
El procedimiento está en estos momentos en fase de aprobación inicial y en la tarea de actualización de esa ordenanza están implicados los diferentes departamentos municipales, desde Policía Local hasta Medio Ambiente, así como con las sugerencias y propuestas trasladadas por la ciudadanía.
Además, para la elaboración del texto actualizado de la ordenanza se ha trabajado con Compromís per Novelda, que, según ha recalcado el gobierno municipal, liderado por el PSOE, ha sido “la única” formación política que ha realizado aportaciones al borrador inicial que se trasladó a los partidos políticos de la oposición municipal.
Entre las cuestiones que modifica la nueva regulación se encuentran los comportamientos incívicos relacionados con la tenencia de animales de compañía, incrementado hasta los 500 euros la sanción por no cumplir con la obligación de retirar los excrementos y limpiar de forma inmediata los espacios públicos afectados. También se contemplan sanciones de 200 euros por no limpiar y diluir con agua y producto desinfectante las micciones de los animales o por permitir que orinen en fachadas de edificios o mobiliario urbano.
La nueva ordenanza de Convivienda Ciudadana también se regulan aspectos relativos a la limpieza, las molestias vecinales y los ruidos, estableciendo las conductas que pueden perturbar el descanso y la tranquilidad de vecinos y viandantes.
En ese apartado adquiere especial relevancia la regulación de los ruidos producidos por vehículos a motor, contemplándose en el régimen sancionador las infracciones relacionadas con la superación de los límites sonoros establecidos en la legislación sobre contaminación acústica. Las infracciones graves pueden alcanzar los 2.500 euros en determinados supuestos.