Salud

Un estudio de la UMH concluye que nueve de cada diez productos con reclamo sobre proteínas no son saludables

Ha analizado los valores nutricionales de más de 4.300 productos procesados de doce tipos diferentes

David Alberola García

Elche |

Productos en el expositor de un supermercado. | comunicacion.umh.es

Un estudio de la Universidad Miguel Hernández (UMH) de Elche que revela que nueve de cada diez productos con reclamos sobre proteínas no son saludables.

Elaborado por Ana Belén Ropero, profesora de Nutrición y Bromatología de la UMH, y por la investigadora Marta Beltrá, el análisis ha analizado los valores nutricionales de más de 4.300 productos procesados de doce tipos diferentes y ha comprobado que el 13 % de ellos tenía declaraciones sobre proteínas y más de la mitad habían sido enriquecidos para aumentar el contenido de ese nutriente. Además, ha revelado que el uso de proteína vegetal era más frecuente en esos productos que el de la proteína animal, cuando esta última tiene un perfil de aminoácidos más completo.

Los resultados de estudio muestran que el 91 % de los productos que hacen declaraciones sobre proteínas, del tipo ‘alto en proteína’ o ‘+ proteína’ se pueden considerar no saludables. La razón es triple: más de la mitad tienen altos contenidos de grasas o sal; uno de cada cuatro una gran cantidad de azúcares libres (los ‘malos’) o grasas saturadas; y uno de cada cinco lleva edulcorantes.

Asimismo, aunque el estudio muestra que los alimentos con declaraciones sobre proteínas contienen más que los que no las llevan, sólo dos tercios de ellos estaban enriquecidos. Por lo tanto, las autoras del análisis concluyen que un producto porte una declaración nutricional sobre su contenido en proteínas, no asegura que este contenga más proteínas que las alternativas que no la llevan.

Con todo, según el estudio de la UMH de Elche, para tomar más proteínas hay dos alternativas. Una es elegir esos productos con proteína adicional y la otra tomar más cantidad de los alimentos que naturalmente son ricos en proteínas, como el pescado o las legumbres. La ventaja de elegir esa segunda opción es que estos alimentos también contienen más cantidad de otros nutrientes, como vitaminas y minerales.

Ahora bien, según añade el estudio, no todo es negativo en el consumo de productos con reclamos sobre proteínas ya que al estar enriquecidos pueden ser una vía interesante para que las personas físicamente activas alcancen los niveles óptimos de proteína diarios sin aumentar la ingesta calórica.

Además, pueden ayudar a las personas mayores a incrementar su consumo de proteínas, sobre todo a aquellas que residen en centros geriátricos, reduciendo la incidencia de anorexia en estos grupos de la población.