El día festivo favorece la situación

El apagón eléctrico deja en Elche pérdidas en la restauración y pocas incidencias en la industria

La incidencia en el aeropuerto de El Altet provoca una alta demanda de taxis

David Alberola García

Elche |

Calle durante el apagón eléctrico | Imagen libre de derechos

El día después del apagón eléctrico general vivido este pasado lunes en España es momento de conocer las secuelas y efectos que ha arrastrado.

Ese histórico apagón ha provocado daños en Elche y en el conjunto de municipios de las tres comarcas del Vinalopó en el sector de la restauración. El lunes era jornada festiva en Elche en una semana en la que pasado mañana también es fiesta, el Día del Trabajador, lo que provocaba que las cámaras y congeladores de restaurantes, por ejemplo, almacenaban gran cantidad de productos para hacer frente al incremento de presencia de clientes estimada en los dos días festivos de la semana.

Las pérdidas no están cuantificadas, si bien se prevén cuantiosas, tal y como nos ha contado Antonio Andreu, presidente de la Asociación de Empresas de Servicios de Elche y Comarca.

En el ámbitoindustrial, la incidencia de un apagón eléctrico, que podría haber generado problemas importantes, se ha visto minimizada sustancialmente como consecuencia que el histórico apagón se produjo en un día festivo por lo que, en el conjunto de las áreas industriales del municipio, la mayoría de las actividades estaban cerradas. Hoy han retomado la actividad con bastante normalidad y luz.

El aspecto informático, con la recuperación de las redes informáticas de empresas, ha sido el que más problemas ha sufrido, sobre todo por el tiempo que se precisa para restablecer servidores y software del que se dispone.

Taxi muy demandado en el aeropuerto por la noche

Por otro lado, el apagón eléctrico puso de manifiesto que, pese al avance tecnológico y en pleno siglo XXI, los dispositivosanalógicos continúa siendo esencial para situaciones como la vivida ayer, jornada en la que los aparatos de radio a pilas se convirtieron en el único dispositivo capaz de mantenernos informados sin interrupción, más allá de la duración de sus baterías, de las pilas.

Las velas o linternas, estas también alimentadas por pilas, fueron elementos muy buscados y en el ámbito del transporte, un servicio público como el taxi, se ratificó como uno de los pocos que pudo mantener la actividad pese a la caída de las telecomunicaciones. En el aeropuerto de El Altet, los centenares de pasajeros que sufrieron la cancelación de sus vuelos sólo pudieron recurrir a un taxi para salir del recinto aeroportuario ya de madrugada, poco antes de las doce y media de la noche.