La vuelta al cole reaviva la preocupación por el aumento de la miopía infantil
Los oftalmólogos recomiendan limitar el uso de móviles y tabletas, realizar descansos durante las actividades de cerca y aumentar el tiempo al aire libre.
Con el final de las vacaciones y la vuelta a las clases, los niños recuperan las rutinas escolares y aumentan las horas dedicadas a actividades de visión cercana, como leer, estudiar frente al ordenador o utilizar dispositivos electrónicos durante el tiempo de ocio. Este cambio de hábitos preocupa a los especialistas por su posible relación con el incremento de la miopía infantil.
La prevalencia de la miopía ha aumentado durante las últimas décadas en los países desarrollados. Entre los factores relacionados con esta evolución se encuentran los cambios en los hábitos visuales y el aumento del tiempo dedicado a actividades de cerca, especialmente mediante dispositivos electrónicos.
Aunque las pantallas forman parte de la actividad escolar y resulta difícil eliminarlas por completo, los especialistas recomiendan prestar especial atención al uso de móviles y tabletas, ya que su reducido tamaño favorece que se utilicen a distancias más cortas. Por ello, cuando sea necesario utilizar una pantalla, se aconseja priorizar el ordenador o la televisión y controlar el tiempo dedicado a actividades de visión cercana.
El exceso de trabajo visual puede provocar síntomas como parpadeo frecuente, enrojecimiento ocular, picor o visión borrosa. Ante la aparición de estas molestias, se recomienda interrumpir el uso de pantallas y descansar la vista. Si los síntomas persisten, es conveniente consultar con un especialista.
La vuelta a los deberes también puede ser un buen momento para incorporar pausas durante las actividades de cerca. Una de las pautas recomendadas es la regla 30-30-30: mantener una distancia de al menos 30 centímetros al leer o utilizar dispositivos, realizar un descanso cada 30 minutos y dedicar al menos 30 segundos a mirar a una distancia lejana.
Durante estos descansos, mirar por una ventana o dirigir la vista hacia un punto alejado permite relajar la acomodación visual y reducir la fatiga asociada al trabajo prolongado de cerca.
Junto al control del tiempo frente a las pantallas, los especialistas consideran importante que los niños alternen las actividades de visión cercana con tiempo al aire libre durante las horas de luz. Jugar, practicar deporte o pasear son actividades que pueden contribuir a equilibrar las rutinas infantiles.
Durante las actividades al aire libre también es necesario proteger los ojos y la piel frente a la radiación solar mediante el uso de gafas de sol, gorra y crema solar.
Las recomendaciones sobre el tiempo de exposición a las pantallas varían según la edad. Los menores de 2 años deberían evitar su uso, mientras que entre los 2 y los 5 años se aconseja limitarlo a un máximo de una hora diaria. Entre los 5 y los 12 años, la recomendación es no superar las dos horas al día.
Con el regreso a las aulas, combinar un uso moderado de los dispositivos con descansos visuales y actividades al aire libre se presenta como una medida clave para cuidar la salud ocular infantil. Además del tiempo total frente a una pantalla, los especialistas llaman la atención sobre la importancia de evitar periodos prolongados sin levantar la mirada y enfocar la vista a una distancia lejana.