El inicio del curso escolar no ha cerrado el conflicto educativo en la provincia de Castellón. Varios centros han acordado adoptar durante este primer trimestre distintas medidas de presión a la espera de que avancen las negociaciones con la Conselleria de Educación y se concreten los compromisos alcanzados durante las conversaciones del pasado mes de junio.
Entre las medidas acordadas se encuentra la suspensión de salidas y actividades que requieran la contratación de autobuses u otros servicios externos, así como la limitación o suspensión de programas impulsados por los ayuntamientos o la Conselleria, como Biblioinnova, PEAFS o Innovarts. También se contempla no realizar actividades que impliquen pagos o recaudación de dinero, reducir actividades de centro y extraescolares y limitar, en algunos casos, la acogida de alumnado en prácticas. Asimismo, algunos centros han acordado no participar en determinadas actividades de formación o programas institucionales.
El profesorado defiende que estas iniciativas contribuyen a enriquecer la educación pública, pero considera que no pueden mantenerse mientras los compromisos de la negociación educativa continúen pendientes de concreción. Los docentes reclaman que los acuerdos de junio se traduzcan en medidas efectivas, con un calendario definido y recursos suficientes. Por ello, los centros mantendrán estas medidas durante el primer trimestre a la espera de la evolución de las negociaciones con la Conselleria.