Los Propietarios del edificio que se derrumbó en 2021 Peñíscola, en el que fallecieron dos personas, estudiarán emprender acciones judiciales.
El inmueble que se encontraba bajo custodia judicial, al que no les han dejado acceder durante todo este tiempo, se les ha devuelto en una situación deplorable. Aseguran que el juzgado debería haberse responsabilizado de vigilar la propiedad que se les ha entregado totalmente desvalijada y vandalizada. Se han llevado muebles, electrodomésticos, enseres y hasta el cableado, lo que a juicio del presidente de la comunidad de vecinos, Juanjo del Cura, son acciones que no se completan en un día. De hecho hay evidencias de que en el edificio incluso ha estado viviendo gente.
Recordamos que el juzgado clausuró no solo la parte caída de las 55 viviendas, sino también las 37 viviendas que quedaron en pie.
Los propietarios de la urbanización Font Nova, han mostrado hoy ante las cámaras el estado de sus viviendas que además a los 50.000 euros por vivienda que calculan deberían gastar en reforzar el inmueble ahora han de sumar el gasto de los actos vandálicos. Dicen que se han sentido desamparados no solo por el juzgado, también por el ayuntamiento y las compañías de seguros que no se han hecho cargo de nada.
Lo que para muchos propietarios constituía un seguro de jubilación, para tener un colchón ante cualquier urgencia, se ha convertido en una pesadilla.
Los informes de la Generalitat apuntaron ya en su día que el edificio se construyó con muros y tabiquería menos resistente y gruesa de lo que estipulaba el proyecto.
El próximo 16 de junio en la Audiencia Provincial de Castellón prestarán declararán los técnicos que firmaron la obra.