JUCIL, La asociación de la Guardia Civil, exige al Ministerio del Interior que paralice la supresión del Grupo de Desactivación de Explosivos (GEDEX) de la Comandancia de la Guardia Civil de Castellón, después de que la Dirección General haya autorizado el cierre de esta unidad. La resolución contempla la eliminación de tres dotaciones de agentes especialistas TEDAX-NRBQ, una decisión que la asociación considera un perjuicio para la seguridad de la provincia y que atribuye a criterios de «optimización de recursos». Además, denuncia que los agentes afectados pasarán a una situación de cese en su destino y que la alternativa ofrecida son comisiones de servicio voluntarias, sin indemnización y por un máximo de un año.
La organización advierte de que Castellón presenta unas características específicas que requieren disponer de especialistas en desactivación de explosivos. Entre ellas, señala la aparición de artefactos sin detonar de la Guerra Civil, la actividad industrial, especialmente en los sectores azulejero y pirotécnico, y la celebración de fiestas tradicionales. Según JUCIL, la desaparición de la unidad provincial obligará a recurrir a especialistas de provincias limítrofes, como Valencia, lo que incrementará los tiempos de intervención ante posibles emergencias.
La asociación alerta de que estos retrasos podrían prolongar los acordonamientos y desalojos preventivos, además de paralizar durante más tiempo obras públicas, trabajos agrícolas y vías de transporte. También advierte de que las patrullas de Seguridad Ciudadana tendrían que permanecer custodiando las zonas de riesgo hasta la llegada de los especialistas. Por ello, JUCIL reclama dar marcha atrás a la decisión y garantizar los efectivos necesarios en la Comandancia de Castellón.