El empresariado castellonense ha realizado sus primeras valoraciones ante el conflicto bélico en Oriente Medio desatado este fin de semana y advierte de posibles consecuencias económicas si la situación se prolonga en el tiempo. Los empresarios temen una nueva subida de precios y el posible desabastecimiento de determinados materiales, en un contexto internacional marcado por la incertidumbre y la volatilidad de los mercados.
El presidente de la Confederación Empresarial de la Comunitat Valenciana en la provincia de Castellón, Luis Martí, ha señalado que el comercio mundial necesita estabilidad y que una escalada del conflicto podría afectar de forma directa a la industria provincial, especialmente al sector cerámico, altamente dependiente del gas. Según ha indicado, cualquier alteración prolongada en el suministro energético tendría un impacto significativo en los costes de producción.
Asimismo, el posible cierre del estrecho de Ormuz y la inestabilidad internacional podrían derivar en una nueva escalada de los precios y en un repunte de la inflación para el consumidor. Desde el tejido empresarial de Castellón se observa la evolución del conflicto con preocupación ante un eventual efecto dominó que termine repercutiendo en la economía provincial.