La Diputación de Castellón ha aprobado una nueva convocatoria de ayudas destinada a financiar actuaciones de derribo en edificios de titularidad municipal, con una dotación de 300.000 euros, tras triplicar el presupuesto inicial previsto de 100.000 euros.
La Junta de Gobierno celebrada este martes ha dado luz verde a las bases de esta línea de subvenciones, dirigida a los ayuntamientos de la provincia con menos de 20.000 habitantes, con el objetivo de mejorar la seguridad de las infraestructuras municipales y actuar sobre inmuebles que presenten deficiencias o se encuentren en situación de ruina.
La presidenta de la Diputación, Marta Barrachina, ha destacado que esta ampliación presupuestaria "demuestra nuestra voluntad de estar al lado de los 135 ayuntamientos, especialmente de los más pequeños, dotándoles de más recursos para afrontar actuaciones que mejoren la calidad de vida de sus vecinos".
Barrachina ha señalado que la institución provincial ha trabajado para reforzar esta convocatoria y permitir que más municipios puedan beneficiarse de unas ayudas que, según ha indicado, "son fundamentales para mejorar la seguridad y el entorno urbano".
Las subvenciones cubrirán gastos como la ejecución de los derribos, la retirada de escombros y los honorarios técnicos asociados a los proyectos. En la valoración de las solicitudes se tendrá en cuenta la antigüedad y el estado de deterioro de los edificios, así como el uso posterior del suelo y la población del municipio.
El vicepresidente y responsable del área de Infraestructuras, Héctor Folgado, ha señalado que con esta iniciativa se busca "priorizar aquellos proyectos que generen un mayor beneficio a la población, asegurando que los recursos públicos se utilicen de forma eficiente".
Los ayuntamientos interesados podrán presentar sus solicitudes en el plazo de diez días desde la publicación del extracto de la convocatoria en el Boletín Oficial de la Provincia de Castellón.