La Diputación de Castellón acompañó a un total de 469 usuarios de los servicios de teleasistencia y teleayuda durante el incendio declarado en la Vall d'Uixó con el objetivo de garantizar su seguridad y ofrecerles apoyo durante la emergencia. Del total de personas atendidas, 152 correspondían al servicio de teleasistencia y otras 317 al programa de teleayuda, que reforzaron el seguimiento de los vecinos afectados mientras se prolongó la situación de riesgo.
La presidenta de la institución provincial, Marta Barrachina, ha destacado que la protección de las personas ha sido "la máxima prioridad" durante la emergencia y ha subrayado que ambos recursos permitieron mantener un contacto continuo con los usuarios, informarles de la evolución de la situación y coordinar la atención en caso de evacuación o confinamiento. "Hemos acompañado a los vecinos en la emergencia para que supieran que no estaban solos. Estábamos con ellos", ha señalado.
Por su parte, la diputada provincial de Bienestar Social, Marisa Torlà, ha explicado que el trabajo de estos servicios también incluyó la comunicación con familiares y personas de referencia cuando fue necesario para reforzar la coordinación durante la emergencia. Según ha indicado, más allá de las cifras, el valor de estos programas reside en el acompañamiento, la atención personalizada y el apoyo emocional prestado a las personas más vulnerables en una situación de especial dificultad.