Más de 40 directores de institutos de Castellón no descartan dimitir ante la “falta de respuesta” de la administración
Denuncian “recursos insuficientes”, “sobrecarga de los centros” y una situación “insostenible” en la educación pública
Un total de 42 directores y directoras de institutos de Educación Secundaria de la provincia de Castellón han advertido de que no descartan presentar su dimisión si la administración educativa no da respuesta a las demandas que vienen trasladando desde hace tiempo.
La advertencia se recoge en un manifiesto hecho público tras la reunión celebrada el 19 de mayo de 2026 en Benicàssim, en el que los equipos directivos describen una situación que califican de “preocupante y sostenida en el tiempo”.
En el texto, los firmantes subrayan que los institutos deben afrontar “retos sociales, emocionales y académicos cada vez mayores”, y señalan que los equipos directivos se han convertido en “auténticos motores de estabilidad y cohesión” dentro de los centros educativos.
El documento denuncia además el impacto de la falta de recursos y el incremento de las necesidades del sistema educativo. En este sentido, advierten de que el contexto actual está marcado por “la falta de recursos, los recortes acumulados y unas necesidades educativas crecientes”, lo que hace necesario, afirman, visibilizar la situación en la provincia.
Uno de los puntos más contundentes del manifiesto es la ausencia de respuesta por parte de la administración. Los directores aseguran que llevan tiempo trasladando reclamaciones sin recibir soluciones a cuestiones que consideran clave, como la planificación de recursos, la gestión de unidades vacantes, el programa REMA, la atención al alumnado recién llegado o las infraestructuras. En el documento denuncian la “falta de respuesta de la administración sobre aspectos clave que afectan al funcionamiento del centro y a la atención del alumnado”.
También destacan que los equipos directivos han sido elegidos democráticamente en los claustros y que representan un liderazgo “consensuado y aceptado por toda la comunidad educativa”, lo que refuerza, apuntan, la legitimidad de sus reivindicaciones.
El manifiesto va más allá al advertir de la gravedad de la situación actual. Los firmantes aseguran que “venimos recogiendo desde hace tiempo numerosas reclamaciones referidas a carencias muy graves que afectan al normal desarrollo de la tarea directiva”, y alertan de que el sistema está llegando a un punto límite.
Asimismo, expresan su solidaridad con otros equipos directivos que atraviesan situaciones extremas derivadas de la DANA, la saturación de centros, la falta de continuidad de plantillas o los retrasos en los pagos. En este sentido, afirman: “queremos ser solidarios con todos los compañeros y compañeras de equipos directivos que están sufriendo situaciones extremas”.
Los directores también manifiestan su apoyo a las movilizaciones del profesorado y a la huelga indefinida en curso, señalando que “compartimos los motivos que han dado lugar a la lucha laboral de todos los docentes”.
El texto concluye con un mensaje especialmente contundente: el apoyo al manifiesto firmado en Picanya el 18 de mayo en defensa de la educación pública valenciana y una advertencia clara: “tenemos motivos de sobra para presentar la dimisión y no descartamos hacerlo si no se desbloquea la situación”.