La cerámica de Castellón podrá optar a las ayudas estatales por el CO₂ mientras Europa estudia reducir el coste de las emisiones
El Ministerio de Industria concede provisionalmente 600 millones de euros a 488 instalaciones industriales e incorpora por primera vez al sector cerámico. Al mismo tiempo, el Parlamento Europeo estudia establecer un criterio específico para la industria azulejera que podría aumentar sus derechos gratuitos de emisión.
La industria cerámica de Castellón afronta dos vías para intentar reducir el impacto económico de las emisiones de CO₂. Por un lado, podrá beneficiarse por primera vez de las ayudas estatales destinadas a compensar los costes indirectos de estas emisiones. Por otro, el Parlamento Europeo estudia establecer un sistema específico para el sector azulejero en el reparto de derechos gratuitos de emisión, una medida que podría mejorar su competitividad.
Según la nota de prensa difundida este 14 de octubre por el Ministerio de Industria y Turismo, el Gobierno ha aprobado provisionalmente 600 millones de euros para 488 instalaciones industriales pertenecientes a 386 empresas. La convocatoria de 2026 amplía las actividades que pueden acceder a estas compensaciones e incorpora, entre otros sectores, el cerámico, tras la actualización de la normativa española para adaptarla a las directrices europeas.
57,2 millones de euros para la Comunitat Valenciana
La Comunitat Valenciana cuenta con una asignación provisional de 57,2 millones de euros, repartidos entre 48 empresas y 67 instalaciones industriales. La cantidad corresponde al conjunto de los sectores beneficiarios en la autonomía, por lo que no representa exclusivamente las ayudas que recibirá la industria cerámica.
Estas subvenciones buscan compensar parte del sobrecoste eléctrico derivado del régimen europeo de comercio de derechos de emisión y evitar la denominada fuga de carbono, es decir, el traslado de la producción a países con menores exigencias ambientales. El objetivo es preservar la actividad industrial, el empleo y las inversiones productivas.
La inclusión del sector cerámico supone una novedad para una industria especialmente relevante en la provincia de Castellón, donde los costes energéticos y la competencia internacional condicionan la actividad de las empresas.
Europa estudia un sistema específico para el azulejo
Paralelamente, el Parlamento Europeo abre la puerta a revisar los criterios de asignación de derechos gratuitos de emisión de CO₂ para adaptarlos a las características de la industria cerámica. La propuesta plantea establecer un valor de referencia específico para el sector, lo que podría reducir el impacto económico de las emisiones e incrementar las asignaciones gratuitas a las empresas.
En este contexto, la Comisión de Medio Ambiente de la Eurocámara abordará la iniciativa el próximo 19 de octubre. Socialistas, populares y liberales trabajan para alcanzar un acuerdo que respalde un sistema propio para la cerámica.
Si la propuesta supera esta primera fase, deberá someterse a votación en el pleno del Parlamento Europeo y, posteriormente, negociarse con la Comisión Europea y el Consejo de la Unión Europea.
El sector reclama más protección frente al coste de las emisiones
La industria cerámica lleva meses reclamando un tratamiento específico. En julio, la Comisión Europea rechazó la propuesta de España e Italia para establecer un valor de referencia propio y optó por reducir del 34 al 20 por ciento el recorte previsto en las asignaciones gratuitas, una decisión que no satisface al sector.
Las empresas consideran que esta reducción sigue suponiendo un incremento de los costes en un contexto marcado por el encarecimiento de la energía y la competencia internacional. La industria también sostiene que todavía no dispone de una tecnología madura que permita sustituir el gas por otras alternativas dentro de los plazos establecidos por la Unión Europea.
La creación de un sistema específico permitiría adaptar las asignaciones gratuitas a la realidad productiva del sector y proteger su competitividad.
Mientras avanzan las negociaciones europeas, las ayudas estatales abren una nueva vía de apoyo para las empresas cerámicas. Según el Ministerio de Industria y Turismo, desde 2019 el Gobierno ha movilizado cerca de 2.000 millones de euros para respaldar a la industria electrointensiva y a los sectores expuestos al riesgo de fuga de carbono.