La Guardia Civil ha investigado a 11 personas por la comisión de 42 delitos de hurto de cableado de cobre en las instalaciones de una empresa de suministro eléctrico.
La operación comenzó tras una inspección rutinaria en un centro de reciclado y recuperación de metales donde los agentes localizaron 3.080 kilogramos de cobre valorados en 10.780 euros. Este centro de tratamiento indicó que se trataba de ventas de trabajadores de una empresa de mantenimiento eléctrico encargada de las subestaciones de la empresa suministradora de electricidad.
Los agentes averiguaron que estas personas acudían a los establecimientos a vender el material vistiendo el uniforme de su empresa e informaban al centro de reciclaje que disponían de autorización para las ventas. Pese a esto, facturaban a nombre de los trabajadores y partían las cantidades para que, de ese modo, pasaran desapercibidas.
Alertada la empresa de estos hechos, manifestó que los investigados eran trabajadores suyos, pero que desconocía estos hechos. Informó que no existía autorización para la venta del material ni los centros de tratamiento eran los autorizados por la empresa, ya que esta dispone de su propia gestión de los mismos.
Por ello, se ha procedido a investigar a once personas, hombres de nacionalidad española y de edades comprendidas entre los 22 y los 58 años. Se les atribuyen 42 delitos de hurto, uno de ellos en Alginet.