Quince años de internamiento en un centro psiquiátrico a un hombre que intentó matar a sus padres
El procesado padecía esquizofrenia paranoide crónica con ideas delirantes
La Audiencia de Alicante ha acordado la medida de seguridad de internamiento en régimen cerrado en centro psiquiátrico para un hombre juzgado por intentar matar a sus padres en la vivienda familiar, situada en la carretera de Verdegás de Alicante.
La sentencia le absuelve de los dos delitos de asesinato en grado de tentativa por los que se le acusaba al considerar que el procesado padecía esquizofrenia paranoide crónica con ideas delirantes que conllevaba la anulación de sus facultades intelictivas y volitivas.
En este sentido, el tribunal de la Sección Segunda que debía juzgar la causa aplica la eximente completa de enajenación mental, con la circunstancia agravada de parentesco, y establece la medida de internamiento en centro psiquiátrico por un periodo máximo de siete años, cinco meses y 29 días por cada uno de los dos delitos por los que se le había procesado, lo que hace un total de casi 15 años.
La sentencia se ajusta, así, al acuerdo de conformidad alcanzado entre las partes antes de la celebración el juicio.
Los hechos objeto del proceso tuvieron lugar en torno a las 6:30 horas de la madrugada del 26 de mayo de 2025 cuando, según la resolución judicial, el encausado, de 36 años, dormía en casa de sus padres y, al despertar y de forma repentina y sorpresiva, se dirigió hasta la habitación en la que se encontraban sus progenitores, de 65 y 56 años.
Una vez allí, provisto de un cuchillo y de un atizador metálico, les atacó propinándoles varias cuchilladas y golpes lo que les causó puñaladas e impactos en el hemitórax, en el abdomen, en el pecho y en la cabeza con heridas de diversa consideración, hasta que depuso su actitud y pudo ser detenido.
Con posterioridad, se acordó su ingreso en prisión provisional a partir del 27 de mayo de 2025 hasta la celebración del juicio.
La sentencia también resuelve ahora que el procesado deberá compensar a su padre en la cantidad de 1.530 euros por las heridas causadas y en otros 1.024 euros por las secuelas, cifras que en el caso de la madre se elevan a 5.416 y 10.331 euros, respectivamente.