Ocho personas residentes de Madrid, Alicante y Tarragona han quedado en calidad de investigadas por presuntamente participar en un delito de estafa informática cometido mediante la técnica de ingeniería social conocida como “smishing”, referida al envío de SMS suplantando a una entidad bancaria.
Según la Guardia Civil, los mensajes enviados alertan de un supuesto movimiento fraudulento en la cuenta corriente y se insta a la víctima a realizar actuaciones urgentes para detener el cargo, facilitándole además un número de teléfono para contactar.
Al llamar al número proporcionado, la víctima escucha una locución que imita al servicio de prevención del fraude de su banco, un elemento que refuerza la apariencia de legitimidad para, acto seguido, oír la voz de un individuo que, haciéndose pasar por personal técnico de la entidad financiera, indica una serie de pasos para “recuperar” los fondos presuntamente sustraídos.
La primera víctima que denunció estos hechos realizó varias transferencias que sumaron más de 80.000 euros, repartidos en 18 cuentas bancarias, que están a nombre de los ocho investigados.
Dirigida por el equipo @ de la Cibercomandancia en el marco de la Operación CIZUR, la investigación ha permitido reconstruir con detalle la trazabilidad del dinero defraudado, un trabajo complejo dado que los fondos fueron movidos a través de un entramado de cuentas destinado a dificultar su rastro.
Gracias a este análisis minucioso, los agentes lograron finalmente identificar e investigar a ocho presuntos implicados, residentes en las provincias de Madrid, Alicante y Tarragona.