El Plan General Estructural en el que trabaja el Ayuntamiento de Alicante contempla el desarrollo de una red de itinerarios ciclistas que triplicará la existente hasta alcanzar los 185 kilómetros de longitud, para generar un sistema de movilidad activa en el modelo de ciudad de los 15 minutos, que garantice la posibilidad de acceder a pie o en bicicleta a los principales servicios y dotaciones.
"La movilidad activa se concibe como un sistema estructural clave dentro del modelo de ciudad del PGE, complementario a las redes viaria, ferroviaria y tranviaria”, expone el concejal de Urbanismo, Antonio Peral. “Se articula mediante itinerarios peatonales y ciclistas continuos, seguros y jerarquizados, plenamente integrados en los ejes de infraestructura verde, de modo que contribuyan tanto a los desplazamientos cotidianos como a la mejora ambiental y paisajística del espacio público”, señala el edil, que añade que “el objetivo es promover la bicicleta y la caminata como modos principales de transporte, facilitando recorridos directos hacia centros de actividad, universidades, equipamientos y corazones de barrio bajo el concepto de ciudad de 15 minutos”.
La red de movilidad activa se integra con los sistemas intermodales, incluyendo TRAM, cercanías y autobuses metropolitanos, así como aparcamientos seguros, puntos de alquiler de bicicletas y nodos de transporte, garantizando accesibilidad y equidad para todos los usuarios.
Se reforzará la conexión con el litoral mediante itinerarios que combinan movilidad activa y disfrute del espacio público, recuperando la relación histórica de la ciudad con el Mediterráneo y generando corredores verdes continuos que conecten barrios y zonas urbanas con el frente costero.
Los corredores culturales y patrimoniales, como la Vía Augusta y la Vía Dianium, se incorporarán como ejes estratégicos de valor histórico y turístico, potenciando desplazamientos cotidianos y recreativos.
La red se extenderá hacia el diseminado y las áreas rurales, garantizando movilidad activa en todo el territorio y favoreciendo la integración funcional con la ciudad consolidada. Asimismo, se diseñarán itinerarios seguros, accesibles y equitativos, incorporando la perspectiva de género y la diversidad de usuarios.
Finalmente, la integración de los itinerarios peatonales y ciclistas con la infraestructura verde y los aparcamientos disuasorios permitirá reducir la dependencia del vehículo privado, fomentar desplazamientos sostenibles y consolidar un modelo urbano conectado.