Madrid |
Un otoño con altas temperaturas, un invierno suave con algunas nieves y heladas, y una primavera más fresca que sigue con un verano registrando altas temperaturas; han ayudado a que, en fechas similares a los últimos años, haya comenzado la vendimia de 2025. Esta climatología vivida desde el otoño del pasado año, ha marcado el ciclo de la uva albillo real y de su presente cosecha.
La uva albillo real comienza a ser recogida siendo una de las variedades más tempranas en alcanzar su maduración. Según los registros históricos, esta variedad, autóctona de Madrid, llegó a plantarse en los terrenos que hoy en día cubre el Paseo de la Castellana. Se cultiva en parcelas de altura y terruños muy especiales para terminar produciendo vinos redondos y aromáticos.
Se prevé un aumento en la cantidad de uva albillo real frente a los datos registrados el año pasado que fueron los más bajos desde que se realiza histórico. La recogida durará dos semanas y se espera que la uva esté en un excelente estado sanitario, tenga una equilibrada producción y sea de buena calidad.