Madrid |
Los trabajos van a buen ritmo, ha señalado la alcaldesa en funciones, Inma Sanz y días antes de lo panificado se abrirán tanto el acceso a los túneles de avenida de Portugal y M-30, en sentido Madrid como el túnel bajo la histórica plaza Mayor.
En el caso de las obras de soterramiento de la A-5, se abre el acceso a los túneles de avenida de Portugal y M-30 en sentido Madrid, que permanecían cerrados desde el pasado 18 de julio por las obras de soterramiento de la A-5 para dar vida al futuro Paseo Verde del Suroeste.
Durante las últimas seis semanas se han ejecutado parte de los pilotes y la losa inferior del nuevo túnel en la zona de conexión con el actual subterráneo. También se han dejado listas las canalizaciones subterráneas para conectar las instalaciones del futuro túnel y que estén preparadas para el momento de la apertura definitiva en otoño de 2026. De cara al tráfico rodado se ha construido una nueva rampa provisional para abrir de nuevo el acceso al túnel.
Además, se adelanta una semana la apertura del nuevo baipás que se ha estado construyendo en agosto. Las modificaciones se producirán en el enlace del Parque de Atracciones, que permanecía parcialmente cerrado desde el pasado 4 de agosto. También, se procede a abrir el enlace que desviará todo el tráfico de la A-5 hacia el norte. Alberga los cuatro carriles de la A-5, así como un ramal que conectará de nuevo la glorieta de la calle Dante con la A-5 sentido Badajoz.
De esta forma, el primero de septiembre, se iniciará la demolición del paso inferior que conecta el paseo de Extremadura con la glorieta de la calle Dante y la avenida de Portugal, y proseguir así con la ejecución del futuro túnel en ese punto. La alternativa a este itinerario peatonal será la glorieta de avenida de Portugal.
Los trabajos han durado tres meses con una inversión de 800.000 euros. Se ha asegurado la estructura del túnel, el forjado y, de este modo, garantizar la seguridad de los usuarios.
El túnel, con una longitud total de 593 metros, conecta las calles de Toledo y Atocha con la calle de San Felipe Neri.
Las inspecciones periódicas realizadas detectaron un deterioro en el tramo de forjado situado en la confluencia de los ramales procedentes de Atocha y Toledo, provocado por filtraciones de agua desde la superficie de la plaza, que afectaron a las vigas o placas alveolares del forjado. Se identificaron fisuras, oquedades y armaduras vistas en proceso de corrosión, además de humedades y restos de eflorescencias.
Se ha trabajado tanto en la superficie como en el interior del túnel. En la plaza se han retirado los adoquines, se ha demolido la losa y se han sustituido las placas alveolares dañadas. Tras ello, se ha ejecutado una nueva losa de compresión, se ha aplicado una membrana impermeabilizante y se han recolocado los adoquines originales.