Madrid |
Nada más comenzar su discurso, Isabel Díaz Ayuso ha dejado clara la postura de su Ejecutivo ante la quita: "Hoy por hoy nada amenaza con ser más dañino para la Comunidad de Madrid y para toda España que la apuesta en marcha del cupo catalán y la condonación de la deuda. Tenemos, entre todos en esta Asamblea, empezando por cada Consejería de nuestro Gobierno y también cada diputado sin distinción ideológica, que evaluar y difundir el coste, real y concreto, de esta doble trampa fiscal a la que nos somete Sánchez a todos por siete votos: cuántas becas, cuántas plazas de dependencia, cuántos médicos o profesores quedan comprometidos en los presupuestos de la Comunidad de Madrid. E instar a cada grupo político y cada diputado a que diga con quién está, a quién defiende y a qué precio", ha remarcado.
A renglón seguido ha anunciado que "el Gobierno de la Comunidad de Madrid, por responsabilidad y por respeto a la verdad, no va a solicitar la mal llamada quita de deuda autonómica. Y digo más: va a usar todas las herramientas que esté a su disposición para que una normativa ilegal engorde el listado de fracasos de Pedro Sánchez".
La presidenta ha detallado también las principales respuestas del Gobierno regional ante las medidas "ideológicas" del Ejecutivo central que supongan "pasar de una democracia liberal a una autocracia del siglo XXI": "No vamos a dejar deudas que pagar. No vamos a permitir que salga del bolsillo de los madrileños los privilegios de los políticos independentistas ni de nadie. Estamos en contra de una reducción de jornada laboral que se hace a espaldas de las empresas que arriesgan todo su patrimonio familiar para crear empleos. Estamos en contra de tratar a las personas que llegan a España huyendo de la pobreza o de la muerte como si fueran muebles. No admitimos su reparto indiscriminado bajo criterios políticos. Nos opondremos a todas y cada una de las leyes que se dicten bajo la ideología y atenten contra los madrileños, como la Ley de Vivienda o la del Sólo Sí es sí. Nos opondremos a cualquier ataque contra la propiedad privada. Que nadie cuente con que nuestro gobierno facilite lo más mínimo la ocupación ilegal de viviendas, o la inqui-ocupación bajo ningún pretexto". Para concluir a continuación que la Comunidad de Madrid se opondrá "a todo lo que suponga pasar de una democracia liberal a una autocracia del siglo XXI".