El Ayuntamiento de Madrid niega un "pelotazo" urbanístico en los terrenos del Real Madrid en Valdebebas
El Gobierno municipal defiende la legalidad del proyecto "Madrid Innovation District" frente a las duras críticas de la oposición, que acusa al Ejecutivo local de favorecer los intereses privados del club blanco.
Madrid |
El Ayuntamiento de Madrid ha salido al paso de las acusaciones vertidas por la oposición respecto a la modificación urbanística en los terrenos de la Ciudad Deportiva del Real Madrid en Valdebebas.
La delegada de Obras y Equipamientos, Paloma García Romero, ha rechazado tajantemente que esta actuación constituya un "pelotazo" y ha garantizado que se trata de un procedimiento ordinario que resultará "bueno para Madrid" y "bueno para los madrileños".
La responsable municipal ha recordado que el expediente se encuentra actualmente en fase de exposición pública y ha invitado a los grupos críticos a presentar formalmente sus alegaciones antes de que el texto continúe su tramitación hacia el Pleno de Cibeles y la Comunidad de Madrid.
Desde el Gobierno local defienden que el proyecto Madrid Innovation District permitirá revitalizar la zona e impulsar la capital al frente de la innovación tecnológica. Según las estimaciones municipales, la propuesta contempla la cesión gratuita a la ciudad de más de 200.000 metros cuadrados de suelo público (destinando 166.000 a zonas verdes y 35.000 a dotaciones tecnológicas) a cambio de incrementar la edificabilidad en 172.550 metros cuadrados para mantener la actividad deportiva e introducir nuevos usos.
Las críticas del PSOE: urbanismo a la carta e intereses privados
Por parte del Grupo Municipal Socialista, el concejal Antonio Giraldo ha calificado el expediente como "otro caso de urbanismo a la carta que el Gobierno de Almeida y Carabante practican desde que empezaron a gobernar". Giraldo sostiene que la operación persigue únicamente un beneficio particular para el club blanco, calculando que la recalificación provocará ingresos por encima de los 300 millones de euros para la entidad.
Asimismo, el edil sugiere que esta medida podría responder a compensaciones por negligencias previas, preguntándose "dónde está el interés general de toda esta operación".
En esta misma línea se ha expresado la concejala socialista Sara Ladra, quien acusa al alcalde de actuar en pleno mes de agosto para favorecer a los más acaudalados. Ladra advierte que los suelos originalmente concebidos para equipamientos deportivos terminarán alojando "hoteles y colivings de lujo, hospitales o universidades privadas" en lugar de las escuelas infantiles y centros de salud que requiere el distrito.
La edil afirma también que la operación supondrá un coste anual de 25 millones de euros para las arcas públicas sin compensación clara hasta más allá de 2033, vinculando además estos favores urbanísticos a la cancelación de conciertos en el Bernabéu o la proximidad del futuro circuito de Fórmula 1.
Más Madrid se suma al rechazo por la falta de beneficio público
Más Madrid se ha unido a la denuncia al considerar que el Ejecutivo municipal está poniendo la ciudad al servicio de grandes patrimonios privados. Los portavoces de la formación coinciden en catalogar la tramitación de "pelotazo" y exigen a José Luis Martínez-Almeida que aclare de forma transparente qué contraprestaciones reales obtendrá la ciudadanía.
La oposición lamenta que, mientras se facilitan oportunidades de negocio a entidades privadas en áreas con alto potencial económico (debido a su cercanía con grandes eventos como el Gran Premio de automovilismo), los barrios de la capital sigan padeciendo carencias estructurales en servicios públicos esenciales, transporte y vivienda asequible.
El antecedente de 2001: la polémica recalificación de la Castellana
Las críticas actuales de la oposición rescatan el recuerdo de la histórica operación urbanística sobre la antigua Ciudad Deportiva del Paseo de la Castellana, aprobada en 2001 bajo el primer mandato de Florentino Pérez. Aquella recalificación de terrenos expropiados durante el franquismo para uso deportivo sin ánimo de lucro permitió al club ingresar 501,8 millones de euros, con los que logró sanear una deuda de 277 millones y financiar la mítica era de los "'Galácticos" tras destinar 413 millones a fichajes de estrellas como Zidane, Figo, Ronaldo o Beckham.
El proyecto, salpicado por fuertes presiones políticas e institucionales narradas por figuras como la portavoz socialista Matilde Fernández o el exalcalde Álvarez del Manzano tras la intervención del Gobierno central de José María Aznar, sentó el axioma empresarial del presidente blanco de que "lo que es bueno para el Real Madrid es bueno para la ciudad de Madrid", un enfoque que ya entonces rechazó la oposición y que vuelve a estar en el centro del debate con la operación en Valdebebas.