Aseguran que estos espacios serán muy perjudiciales para su actividad debido a la costumbre de los compradores, y a la distancia que tendrán que recorrer, alejada del centro. Así lo ha explicado Aaron Hernández, portavoz de estos comerciantes de Colón, que asegura han pedido trasladarse a la zona naranja de Papalaguinda, donde la actividad se puede desarrollar con normalidad. Asegura que son conscientes de la situación actual y de que por el Covid hay que tomar unas medidas obligatorias, pero siempre que se escuche su opinión y no se perjudique su actividad.
Los comerciantes del Mercado de Colón lamentan que el equipo de gobierno quiera retirarles del centro, sin argumentos y aprovechando la crisis sanitaria del coronavirus y se muestran hartos del ninguneo del Ayuntamiento por su discriminación, sin darles facilidades para poder seguir ejerciendo su actividad. Recuerdan que el Mercado de Colón, emplea a casi medio millar de trabajadores, con 31 puestos de alimentación y 73 de textil. Desarrollan su trabajo en la zona de Colón desde el año 1985 y el perfil de su clientela es, fundamentalmente, el de viandante de edad avanzada, al que le cuesta desplazarse por lo que están seguros que no acudirán a la nueva zona de Papalaguinda