Para este año las previsiones, si no se producen fenómenos meteorológicos adversos, son similares a la campaña anterior, de 1 200 000 a 1 500 000 kilos (de millón doscientos mil a un millón y medio de kilos), explica a Onda Cero Luis Mena, presidente de la Cooperativa Hortícola La Moraleja.
La falta de relevo generacional y las limitaciones de agua para este cultivo de regadío han reducido en más de un 50% el número de hectáreas dedicadas en esta zona a esta hortaliza, un descenso que afecta en una proporción similar al número de productores. En la actualidad agrupa a casi todos la cooperativa infanteña, con 17 socios.
Mena señala que el pimiento cascudo, de la variedad lamuyo, es único. Su gran calidad, sumado a una oferta limitada mantienen su precio estable y rentable.
Casi toda la producción del pimiento cascudo de Villanueva de los Infantes se vende en España, aunque una parte se exporta a Portugal. El 90% en fresco y el resto para conserva.
A primeros de septiembre comienza la recogida del pimiento infanteño, que se prolongará hasta últimos del mes de octubre.