ASTRONOMÍA

Saturno y las Oriónidas protagonizarán el cielo de octubre

El planeta de los anillos ofrecerá durante octubre unas condiciones especialmente favorables para su observación, mientras que la lluvia de meteoros de las Oriónidas, asociada al cometa Halley, alcanzará su máximo alrededor del 21 de octubre.

Onda Cero Cuenca

Cuenca |

Octubre llega con nuevas citas para los aficionados a la astronomía. José María Sánchez, astrónomo del Museo de las Ciencias de Castilla-La Mancha, ha repasado en Onda Cero Cuenca los principales fenómenos que podrán seguirse durante las próximas semanas.

Mercurio ofrecerá unas condiciones especialmente complicadas debido a su escasa altura sobre el horizonte, mientras que Venus irá desapareciendo progresivamente del cielo vespertino para volver a asomar hacia finales de mes poco antes de la salida del Sol.

Mejores condiciones ofrecerán Marte y Júpiter durante la madrugada. Sin embargo, el principal protagonista planetario será Saturno, que podrá observarse durante buena parte de la noche y alcanzará uno de los momentos más favorables del año para contemplarlo.

Octubre traerá además una de sus lluvias de meteoros características: las Oriónidas. Su origen se encuentra en las partículas dejadas por el cometa Halley a lo largo de su órbita y el máximo está previsto en torno al 21 de octubre.

Para observarlas habrá que esperar preferentemente a las últimas horas de la noche, cuando la Luna interfiera menos y puedan apreciarse también los meteoros de menor brillo.

La actualidad astronómica de las últimas semanas ha dejado además noticias relacionadas con algunos de los grandes proyectos científicos internacionales y con la búsqueda de lugares potencialmente habitables dentro del Sistema Solar.

Entre estos últimos destaca Encélado, una de las lunas de Saturno. Sánchez ha recordado que las observaciones realizadas sobre este satélite han detectado un océano bajo su superficie y diferentes elementos químicos de interés para estudiar su posible habitabilidad. La existencia de esas condiciones no supone que se haya descubierto vida, pero mantiene a Encélado entre los objetivos de mayor interés para la astrobiología.