La UB Conquense inicia este domingo una nueva temporada con la visita del Getafe B a La Fuensanta y con Rober Gutiérrez convencido de que su equipo llega preparado para competir desde la primera jornada. El técnico reconoce que todavía queda trabajo para alcanzar la mejor versión de una plantilla con 15 caras nuevas, pero destaca la mezcla entre juventud, experiencia y ambición construida durante el verano.
El entrenador blanquinegro espera además un estreno exigente ante un filial al que considera especialmente competitivo. Gutiérrez conoce bien al cuerpo técnico del Getafe B y advierte de que se trata de un equipo ordenado, intenso en la presión y peligroso en las transiciones. “Seguramente sea el filial menos filial de todos los filiales”, señala antes de asegurar que el Conquense está preparado “para competir y ganar”.
Más allá de lo deportivo, Gutiérrez ha puesto el acento en el crecimiento social experimentado por el club y ha reclamado que la ciudad continúe acercándose al equipo. “No sé qué tienen que hacer más esta gente para que la gente se enganche”, afirma el técnico, que recuerda cómo el Conquense ha pasado de etapas con 700 u 800 socios a multiplicar ampliamente esas cifras. Para Gutiérrez, el club y La Fuensanta ofrecen actualmente argumentos suficientes para que “el ciudadano de Cuenca esté orgulloso de su equipo”.
En cuanto a la plantilla, todos los jugadores están disponibles para el estreno salvo Iñaki Artúa. Gutiérrez no pone fecha a su regreso y asegura que la prioridad es que el capitán se recupere completamente: “Lo más importante es él”. El técnico reconoce además su peso dentro del vestuario y define al futbolista como un líder con una “jerarquía natural espectacular”.