La Diputación y el Obispado de Cuenca continuarán este año con las actuaciones de rehabilitación y conservación del patrimonio religioso de la provincia. Ambas instituciones han renovado su convenio actual, dotado con 700.000 euros, que permitirá acometer obras de mejora en 34 templos. El presidente de la Diputación, Álvaro Martínez Chana, y el obispo de la Diócesis de Cuenca, José María Yanguas, han suscrito el acuerdo en el Salón de Plenos de la Diputación provincial. La financiación s realiza a partes iguales y las actuaciones contempladas cuentan con inversiones de entre 8.000 y 40.000 euros. Desde la puesta en marcha de esta colaboración en 2019, Diputación y Obispado han intervenido en 202 iglesias, ermitas y conventos con una inversión total de 5,6 millones de euros.
Martínez Chana ha defendido el convenio como "una herramienta fundamental para conservar un patrimonio que forma parte de la historia, la identidad y el atractivo turístico de nuestros pueblos". El presidente provincial ha destacado especialmente su importancia para los pequeños municipios, que tendrían mayores dificultades para afrontar este tipo de intervenciones.
El representante de la Diputación también ha incidido en el peso que tiene el patrimonio religioso en el medio rural conquense, tanto desde el punto de vista histórico y cultural como con su componente emocional para los vecinos. "Conservar nuestras iglesias es también conservar la historia de nuestros municipios", ha señalado.
El programa incrementa este año el número de intervenciones, al pasar de las 29 desarrolladas en 2025 a las 34 previstas este año. Entre las localidades beneficiarias se encuentran Alberca de Záncara, Alcázar del Rey, La Almarcha, Arcas del Villar, Buendía, Casas de Benítez, Enguídanos, Priego, Tresjuncos, Valdeolivas, Villar del Humo y Villarejo Sobrehuerta, entre otras. En la capital está prevista una actuación en la iglesia de San Felipe, mientras que en San Clemente se intervendrá en la iglesia del Convento de las Clarisas.
Martínez Chana ha destacado además el impacto económico de estas inversiones, al considerar que, junto a la conservación del patrimonio histórico y artístico, permiten generar actividad en sectores como la construcción y la restauración especializada y reforzar los recursos turísticos de los municipios de la provincia.