Cuenca reúne a expertos en nutrición para analizar su papel en la prevención de enfermedades
Las XXVII Jornadas de Nutrición se celebran este jueves y viernes en Cuenca con especialistas que abordarán cuestiones como los alimentos ultraprocesados, la microbiota, la dieta mediterránea, la diabetes o la prevención del ictus.
Cuenca acoge los días 24 y 25 de septiembre las XXVII Jornadas de Nutrición, organizadas en el marco de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo con participación de la Universidad de Castilla-La Mancha. Bajo el título Nutrición estratégica: impacto clínico y preventivo, el encuentro analizará la relación entre alimentación, salud y prevención de enfermedades.
Su directora, Rosa María Ortega, destaca la continuidad alcanzada por una iniciativa que suma ya 27 ediciones consecutivas. Habitualmente las jornadas reúnen alrededor de medio centenar de asistentes, aunque en algunas ediciones se ha alcanzado el centenar, con participantes procedentes tanto de Cuenca como de otros puntos de España.
Uno de los ejes de esta edición será estudiar cómo una alimentación adecuada puede contribuir a prevenir o retrasar determinadas enfermedades y sus complicaciones. Entre las cuestiones que se pondrán sobre la mesa se encuentran la prevención del ictus y diferentes aspectos relacionados con la diabetes.
El programa también baja hasta cuestiones presentes en la alimentación cotidiana, como los ultraprocesados, la sal, el huevo, el kéfir o la dieta mediterránea. Ortega explica que el objetivo no es presentar determinados alimentos como buenos o malos de manera absoluta, sino analizar científicamente qué aportan y cuál puede ser su consumo adecuado.
Aunque el público mayoritario está formado por profesionales sanitarios y estudiantes —entre ellos médicos, enfermeros o nutricionistas—, las jornadas también están abiertas a otras personas interesadas en estos asuntos. La organización pretende mantener un nivel científico elevado utilizando al mismo tiempo un lenguaje comprensible.
Rosa María Ortega considera que todavía queda “mucho” camino por recorrer tanto en investigación como en la transmisión a la población de conocimientos que ya están disponibles. La nutrición, recuerda, requiere estudios e intervenciones a largo plazo antes de poder establecer determinadas recomendaciones relacionadas con la salud.
Las jornadas buscan también combatir los mitos nutricionales y las denominadas dietas milagro, especialmente en un contexto en el que las redes sociales facilitan la difusión de consejos sin suficiente respaldo científico. Ortega advierte de que “los mensajes simples suelen ser erróneos” y apuesta por el debate y la explicación científica para desmontar algunos de los tópicos más extendidos.
Tras dos días de ponencias y encuentros, la organización espera que los participantes salgan de Cuenca con nuevos conocimientos, cuestiones sobre las que continuar investigando y contactos profesionales que permitan prolongar el intercambio más allá de las propias jornadas.