Coincidiendo con el Día Mundial del Cáncer de Mama, Águeda Lucas ha dedicado su espacio de reflexión en Onda Cero Cuenca no solo a quienes atraviesan esta enfermedad, sino a todas las personas que padecen o han padecido algún tipo de cáncer. Su primera reivindicación es clara: “Nunca se dice lo suficiente lo importante que es invertir en investigación y en prevención”.
Lucas plantea una reflexión sobre la facilidad con la que damos la salud por hecha. Levantarse sin dolor, respirar con normalidad, no esperar una llamada del hospital o poder hacer planes sin condicionantes parecen situaciones ordinarias hasta que dejan de estar garantizadas. “Esa normalidad era en realidad un tesoro que no sabíamos que teníamos”, resume.
La colaboradora pone también el foco en la forma en la que se acompaña a una persona enferma y cuestiona esa exigencia social de mantenerse siempre optimista. “La actitud puede ayudar, el cariño sostiene y la esperanza es necesaria, pero nadie debería tener que demostrar que es fuerte para ser cuidado”, reflexiona, recordando que hay momentos en los que simplemente se necesita compañía sin preguntas ni exigencias.
Su conclusión pasa por combinar el cuidado individual con una responsabilidad colectiva: investigar, prevenir y mejorar la atención sanitaria. “Estar bien no es poca cosa”, señala Lucas, que invita a valorar la salud cotidiana y a mirar más allá del lazo rosa para pensar en pacientes, familiares, investigadores, profesionales sanitarios y quienes conviven con las secuelas de la enfermedad.