La Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos de Castilla-La Mancha ha estallado contra lo que consideran una estrategia por parte de Agroseguro. El secretario de Agricultura de la organización a nivel regional, Alejandro García-Gasco Alcalde, ha denunciado formalmente las malas prácticas que están sufriendo los productores de cereal de la comunidad -con especial incidencia en la provincia de Ciudad Real- a la hora de revisar los siniestros provocados por la fauna silvestre, concretamente por las plagas de conejos.
Según ha explicado García-Gasco en rueda de prensa, el procedimiento que están aplicando los peritos roza el insulto a la inteligencia del sector. «El agricultor, que es el primero que sabe lo que sucede en su parcela, da un parte legítimo por daños de conejo, un riesgo cubierto por el seguro agrario. Sin embargo, al realizar la visita al campo, el perito decide por voluntad propia cambiar el motivo del siniestro y catalogarlo como 'no nascencia'», ha criticado el responsable de UPA.
Desde la organización recuerdan que los peritos son profesionales agrónomos y conocen perfectamente que una falta de nascencia responde a fallos generalizados en parcelas enteras, comarcas o términos municipales por motivos climáticos o de calidad de la semilla. En este caso, el escenario es radicalmente distinto: son rodales y partes concretas de las fincas que han sido literalmente devoradas por los conejos.
UPA CLM asegura que estas modificaciones obedecen a «órdenes de arriba» con un único objetivo económico: ahorrar dinero en indemnizaciones a costa del eslabón más débil.
Al catalogar el daño como 'no nascencia', el siniestro pasa a calcularse por parcela y no por explotación, lo que provoca que los afectados no cobren ni un solo euro: «Se están agarrando de forma ruin a una frase que estipula que, de no existir las tres primeras hojas en la planta, se dará por no nascencia. Es un argumento erróneo y una interpretación tramposa que busca evitar unos pagos que por justicia corresponden al agricultor. Son daños de miseria que Agroseguro se quiere ahorrar», ha afirmado García-Gasco.
La organización ha trasladado esta problemática directamente a las reuniones mantenidas con ENESA en el Ministerio de Agricultura y lo ha puesto en conocimiento del Consorcio de Compensación de Seguros. Asimismo, ha iniciado una campaña de recogida de hojas de campo.
Para ello, han habilitado una cuenta de correo electrónico específica con el fin de que cualquier afectado les remita su informe pericial, «incluso si en su momento firmaron conformes por la presión del momento», para exigir a Agroseguro que rectifique de oficio. «No vamos a permitir que nos dejen sin una herramienta que precisamente compramos para protegernos de la fauna y del cambio climático», advierten.
Esta crisis con los seguros agrarios llega en el peor momento posible, en mitad de una campaña de cereal marcada por una enorme desigualdad en toda la región. Los golpes de calor y las altas temperaturas de las últimas semanas han afectado gravemente al desarrollo del grano en multitud de zonas, comprometiendo unos rendimientos que van a ser muy exiguos en las parcelas más expuestas.
Una merma productiva que, según denuncia UPA, no se está viendo compensada en absoluto por los precios fijados en las lonjas. A la falta de ingresos por la sequía y las plagas se le suma la asfixia de unos costes de producción insostenibles, especialmente en el precio de los fertilizantes.
Por todo ello, desde la organización agraria exigen a las administraciones contundencia frente a los abusos de las aseguradoras y medidas fiscales de apoyo urgentes, solicitando firmemente que se mantengan y refuercen las desgravaciones por costes de insumos en las declaraciones de la Renta de los agricultores profesionales.