Concretamente, se refieren a una vivienda de un anciano de 88 años con Síndrome de Diógenes, el cual, no para de acumular basura y su familia no se hace cargo de esta situación.
Los vecinos piden ayuda inmediata, ya que los chinches continúan subiendo por todos los rincones de sus viviendas, llegando a una situación muy crítica, que puede afectar al resto de edificios. Silvia García es una de las vecinas de esta vivienda y se ha visto obligada a abandonar su hogar para marcharse a vivir con sus padres porque es "insostenible".
Ya son dos, los años que llevan tras esta situación. El anciano de la vivienda, vive sin luz, ni agua y en unas condiciones lamentables. Sin embargo, se niega a recibir cualquier tipo de ayuda e impide que entren en su casa.