Salud

Un estudio determina que los hospitales con unidades de pie diabético con podólogos ahorran costes

El Colegio de Podólogos de Castilla-La Mancha insiste en la necesidad de que los hospitales públicos de la región cuenten con unidades multidisciplinares completas con la integración de podólogos

Onda Cero Albacete

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El pie diabético, el peor enemigo de la diabetes tipo 2 y principal causa de amputación | laSexta.com

El pie diabético constituye una complicación crónica de la diabetes mellitus, caracterizada por la presencia de lesiones en los pies que pueden evolucionar a infecciones, úlceras y, en los casos más graves, requerir amputaciones. El manejo clínico de estos pacientes implica un enfoque multidisciplinar, donde la prevención, el diagnóstico precoz y la intervención quirúrgica juegan un papel fundamental para evitar la progresión de la enfermedad y mejorar la calidad de vida.

Precisamente con motivo de la celebración de las II Jornadas de Pie Diabético, organizadas por la Fundación Fenin, el Consejo General de Colegios de Podólogos de España, que preside la albaceteña Elena Carrascosa, que también lidera el Colegio Oficial de Podólogos de Castilla-La Mancha, ha presentado las conclusiones del Estudio Observacional Retrospectivo para describir la variabilidad de resultados que existe entre centros hospitalarios en España, en función de si disponen de unidades de pie diabético o carecen de este recurso.

Este trabajo, cuyo investigador principal es el doctor José Luis Lázaro Martínez, analiza tres tipos de centros que marcan la variabilidad existente en el manejo clínico del pie diabético entre las distintas comunidades autónomas. Así, tal y como detalló Carrascosa, existen centros que cuentan con Unidad de Pie Diabético plenamente especializadas y coordinadas, integrando enfermería, endocrinología, cirugía vascular y podología; otras que funcionan como pseudo unidades, en las que hay coordinación entre los mismos servicios, pero sin la participación del podólogo, y hospitales que carecen de unidades específicas para tratar esta patología.

La presidenta del Colegio de Podólogos de Castilla-La Mancha recordó que el caso del Complejo Hospitalario Universitario de Albacete es la de un centro con una pseudounidad de pie diabético, algo que también ocurre en el resto de hospitales públicos de la comunidad autónoma. No obstante, recordó que ya está reconocida la categoría profesional del podólogo en el Sescam, y existe una bolsa de empleo en la plataforma selecta, pero se desconoce cuando abrirán dicha bolsa y comenzará el plazo de contrataciones en el Servicio de Salud Público de la región de profesionales de la podología.

“Estamos dando pasos para integrar al podólogo en los centros sanitarios públicos, pero son muy pequeños, falta diálogo con la administración sanitaria, porque el Colegio de Podólogos es el interlocutor válido en este proceso”.

Mejoras en el abordaje de la patología

El estudio plantea una atención homogénea y especializada, abogando por unidades plenamente coordinadas, ya que permitirá optimizar de forma significativa los resultados clínicos y económicos en el tratamiento de este tipo de pacientes, ya que ahorraría visitas a los servicios de urgencias, hospitalizaciones y complicaciones y posibles amputaciones, y en definitiva supone un ahorro de costes sanitarios.

En la realización de este trabajo multicéntrico han participado 3.350 pacientes con pie diabético, que precisaron 8.857 episodios hospitalarios. Como conclusiones importantes se determinó que los hospitales sin unidad de pie diabético presentaban una mayor presión asistencial por cada (250,2 episodios por 100 camas), mientras que los centros con unidad tienen más episodios por paciente y menor presión hospitalaria, lo que refleja que la especialización permite un seguimiento más intensivo.

Otro aspecto que muestra la gran variabilidad en la atención del pie diabético es que en los centros que disponen de unidad de pie diabético la proporción de episodios quirúrgicos disminuye y se incrementan los procedimientos orientados a la preservación de la extremidad (con técnicas conservadoras y revascularizadoras). En cambio en los hospitales sin unidad existe una mayor frecuencia de amputaciones mayores.

La importancia de este estudio radica en que entre el 15 y el 25% de las personas con diabetes desarrollarán, a lo largo de su vida, una úlcera en el pie o pierna durante su enfermedad. Dato que cobra especial relevancia si se tiene en cuenta que aproximadamente el 85% de las amputaciones practicadas en pacientes diabéticos están precedidas por una lesión ulcerosa. La mortalidad a cinco años tras la aparición de una úlcera se aproxima al 30% y llega hasta un 70% cuando el paciente ha requerido una amputación mayor. La diabetes mellitus sigue siendo la primera causa de amputación no traumática de miembros inferiores