El lobo ha matado a dos corderos de seis meses en una finca, entera cerrada y con valla cinegética, que se ubica a un kilómetro del núcleo urbano de la localidad cántabra de Rocamundo (Valderredible).
El lobo hizo un agujero por debajo de la valla para entrar al terreno y arrastró a uno de los corderos cerca de 100 metros, como muestra el rastro del pelo del animal atacado.
Este ataque, que ha tenido lugar esta semana, es el segundo que se produce en esta parcela, donde el lobo también mató en Navidad a otras dos ovejas, ha informado el hijo del propietario, Carlos López, en declaraciones a Europa Press.
Según ha explicado, se trata de una finca grande donde la familia, que no son ganaderos, tiene estos animales para controlar la vegetación y no tener que estar desbrozando continuamente.
Asimismo, ha aseverado que hay más vecinos de la zona que están sufriendo los ataques del lobo, que recientemente mató a una cabra a uno de ellos.
De esta forma, López quiere denunciar que el lobo sigue estando presente en el valle y atacando a los animales, por lo que ha pedido al Gobierno "un mayor control de esta especie y más extracciones", dado que el cupo máximo --fijado en 30 hasta diciembre de 2026- es, a su juicio, "insuficiente".