SECTOR PRIMARIO

El gasóleo vuelve a asfixiar al campo cántabro: “Esto no hay quien lo aguante”

UGAM-COAG alerta de que el combustible, los piensos y los fertilizantes se están comiendo el margen de las explotaciones justo cuando el sector intenta recuperar la normalidad

Álex García

Santander |

El aumento del precio del combustible vuelve a convertirse en uno de los principales problemas para las explotaciones ganaderas de Cantabria. A ello se suman otros gastos que también han subido con fuerza, como los piensos, los fertilizantes o los forrajes, dibujando un escenario cada vez más complicado para quienes viven del campo.

Luis Pérez, secretario general de UGAM-COAG, lo resume de forma muy gráfica en Onda Cero Cantabria: “Esto no hay quien lo aguante”. Su preocupación no está únicamente en el gasóleo agrícola, sino en el efecto conjunto de todos esos costes sobre unas explotaciones que, según denuncia, no están viendo crecer sus ingresos al mismo ritmo.

Pérez explica que el encarecimiento del combustible repercute directamente en el día a día de las granjas: maquinaria, desplazamientos, transporte y trabajo agrícola. Pero insiste en que el problema no termina ahí. “Es una cadena”, señala, porque a ese gasto hay que añadir la alimentación del ganado, los fertilizantes y una menor disponibilidad de forraje.

En paralelo, UGAM-COAG sostiene que el precio de la leche permanece prácticamente estancado y que el mercado de la carne también se ha resentido en los últimos meses. Pérez vincula parte de esa situación a las restricciones derivadas de la dermatosis nodular, que han afectado a la exportación de animales y, con ello, al precio de determinados terneros.

Ese desequilibrio entre unos costes que suben y unos ingresos que no acompañan es lo que más preocupa ahora al sindicato agrario. Y la situación puede complicarse todavía más con la llegada del invierno, cuando aumentan las necesidades de alimentación y energía en muchas explotaciones.

La vuelta de las ferias, una buena noticia en medio de las dificultades

La entrevista con Luis Pérez partía, en realidad, de una noticia positiva para el sector. Las ferias ganaderas con vacuno podrán volver a celebrarse en Cantabria a partir del 1 de noviembre, siempre que durante octubre no empeore la situación sanitaria.

Después de un año de restricciones por la dermatosis nodular contagiosa, UGAM-COAG recibe la medida con alivio. Pérez asegura que los ganaderos tienen “muchas ganas” de recuperar las ferias comarcales y de volver a cierta normalidad, aunque insiste en mantener la prudencia y las medidas de prevención.

Cantabria no ha registrado casos de dermatosis nodular, y desde el sindicato entienden que eso permite avanzar ahora en la desescalada. Aun así, Pérez recuerda que el sector lleva meses encadenando problemas sanitarios y económicos, desde la enfermedad hemorrágica epizoótica hasta la lengua azul o la propia dermatosis.

Por eso, aunque la reapertura de las ferias supone un respiro, UGAM-COAG advierte de que el verdadero reto sigue estando en la rentabilidad de las explotaciones. Pérez reclama nuevas medidas de apoyo y considera que el Ministerio debe adaptar las ayudas a un contexto en el que los costes actuales son muy superiores a los de anteriores crisis.

El campo cántabro empieza así a dejar atrás una etapa marcada por las restricciones sanitarias, pero lo hace con otro problema de fondo encima de la mesa: producir cuesta cada vez más y, para muchas explotaciones, el margen para absorber nuevas subidas es cada vez menor.