Europa Press | Alicia Real
Santander |
La falta de tiempo en consulta, la "escasa coordinación" entre niveles asistenciales y de recursos materiales, así como de formación especializada son algunas de las principales barreras para el diagnóstico temprano y preciso de la Enfermedad de Alzheimer en Cantabria, tal y como se recoge en dos proyectos presentados por Lilly, denominados 'mapEA' y 'Alma-Care', en los que han participado más de 140 expertos de diferentes especialidades de toda España, nueve de ellos, cántabros.
En Cantabria, la falta de tiempo en consulta y de conocimiento de los profesionales sanitarios sobre la patología es la principal barrera para el diagnóstico temprano y de precisión de la enfermedad de Alzheimer, según el 86% de los expertos consultados en el proyecto mapEA, ha informado Lilly.
A esta situación se suma la ausencia de guías o protocolos (71%) y la reticencia de pacientes y familiares y los problemas en la capacidad del sistema (57%). Y, aunque el 60% de los especialistas señala que no existe un protocolo de derivación desde Atención Primaria hacia Neurología o Geriatría, el conocimiento de los que sí hay es alto. Por otro lado, el 86% cree que la información que reciben los pacientes en fases iniciales es insuficiente, y la totalidad coincide en que el soporte para la planificación de decisiones anticipada es claramente mejorable.
Se calcula que cerca de 8.000 cántabros conviven con esta enfermedad. Casi un 2 % de la población de Cantabria, esto eso casi 12.000 personas, tiene alguna patología neurodegenerativa. El mayor número de casos corresponde a las demencias, incluida la enfermedad de Alzheimer.