CANARIAS | SANIDAD

La sanidad canaria llega al límite de la negociación: los médicos inician una huelga indefinida

🥼Las guardias, la presión asistencial y la capacidad de retener especialistas centran un conflicto que también preocupa a los pacientes.

🏥La convocatoria puede afectar a la actividad ordinaria de los centros de salud y hospitales

Fernando Castellano

Canarias |

Huelga de médicos | EFE/ Chema Moya

El conflicto entre los médicos y la Administración sanitaria canaria entra en una nueva fase. Este viernes, 16 de octubre, está previsto el comienzo de una huelga indefinida en el Servicio Canario de la Salud, después de meses de desencuentros y sin que las últimas conversaciones hayan conseguido cerrar un acuerdo entre la Consejería de Sanidad y los sindicatos convocantes. CESM y SEMCA sostienen que las propuestas recibidas no responden de manera suficiente a los problemas que arrastra el colectivo. La Administración, por su parte, defiende que ha puesto sobre la mesa un paquete de 14 medidas con mejoras laborales y retributivas y mantiene abierta la posibilidad de seguir negociando. La convocatoria puede afectar a la actividad ordinaria de los centros de salud y hospitales, con posibles demoras en consultas, pruebas e intervenciones programadas. La dimensión real de esas alteraciones dependerá del seguimiento de la huelga y de los servicios mínimos establecidos.

Más allá del salario: jornadas, descansos y presión asistencial

Las reivindicaciones sindicales parten de una preocupación que va más allá de las nóminas. Las organizaciones médicas reclaman cambios en la organización de las jornadas, garantías para los descansos posteriores a las guardias, una revisión de las condiciones económicas y una interlocución específica para negociar los asuntos profesionales. El plan presentado por CESM Canarias y SEMCA recoge 18 objetivos que, según los sindicatos, deben abordarse de forma conjunta. La presión asistencial constituye otro de los ejes del desacuerdo. En Atención Primaria, las organizaciones reclaman revisar los cupos de pacientes y adecuar las agendas médicas. En los hospitales, piden que los cambios en la organización de las guardias se estudien teniendo en cuenta las necesidades específicas de cada servicio.

Sanidad pone cifras sobre la mesa

La Consejería ha respondido con una propuesta que incluye mejoras económicas y cambios organizativos. Entre las medidas más destacadas figura la posibilidad de reducir de 24 a 17 horas determinadas guardias entre semana, siempre que la organización del servicio lo permita y sin reducir las retribuciones. El documento contempla, además, un aumento del 41% en la remuneración de las guardias de 17 horas, una subida del 70% en el precio de la hora de guardia nocturna y un incremento del 30% del complemento fijo de los profesionales de Urgencias hospitalarias y extrahospitalarias.

Para los pacientes, la principal incertidumbre es saber si su atención se desarrollará en la fecha prevista. Por eso, quienes tengan consultas u operaciones programadas deberán prestar atención a los avisos de su centro sanitario y contactar con el servicio correspondiente si necesitan confirmar su cita. El carácter indefinido del paro añade preocupación.