CANARIAS | INMIGRACIÓN

La ruta canaria vuelve a activarse en plena llegada del otoño

🚣🏿Lanzarote y El Hierro concentran las últimas llegadas mientras Canarias teme un nuevo repunte y los cabildos reclaman a Interior explicaciones sobre la vigilancia del norte de Lanzarote

Fernando Castellano

Canarias |

Sucesos.- Interceptan un cayuco con 61 migrantes en aguas de El Hierro | EUROPAPRESS

La ruta migratoria hacia Canarias vuelve a dar señales de actividad después de varios meses de descenso. Las últimas horas han dejado una concentración poco habitual de llegadas en Lanzarote y El Hierro, las dos islas que están soportando buena parte de la presión migratoria en este tramo final de septiembre. El movimiento coincide con el cambio de estación y con la entrada en un periodo del año que las autoridades canarias observan tradicionalmente con especial atención. La mejora de determinadas condiciones para la navegación puede favorecer nuevas salidas desde la costa africana, aunque todavía es pronto para determinar si las llegadas de estos días representan un repunte puntual o el inicio de una nueva tendencia. El Gobierno de Canarias sigue con cautela la evolución de la ruta. La acumulación de llegadas en pocos días preocupa especialmente porque se produce en un momento en el que comienza el periodo de mayor atención sobre el comportamiento del flujo migratorio hacia el Archipiélago. El Ejecutivo autonómico teme que la presión pueda incrementarse durante las próximas semanas y observa además con preocupación las consecuencias que pueda tener la situación generada en Ceuta sobre las rutas migratorias.

Varios cayucos con más de 300 migrantes llegan al puerto de la Restinga (El Hierro) | EUROPAPRESS

¿Un cambio de tendencia?

La crisis ceutí ha alterado de forma notable el mapa de las entradas irregulares en España. Según los datos del Ministerio del Interior difundidos durante el verano, las llegadas por vía terrestre a Ceuta y Melilla se habían disparado en 2026, mientras que las entradas en Canarias habían descendido de forma muy acusada. La cuestión que ahora permanece abierta es si ese cambio de los flujos puede mantenerse o si, por el contrario, una eventual modificación de las rutas puede devolver presión al corredor atlántico. Frente a la preocupación expresada desde Canarias, la Delegación del Gobierno pone el foco en el balance acumulado del año. Los datos disponibles de Interior muestran que las llegadas a Canarias continúan muy por debajo de las registradas en 2025. Hasta el 15 de septiembre habían llegado al Archipiélago 5.592 personas en 76 embarcaciones, un 55% menos que durante el mismo periodo del año anterior. Así, mientras el Gobierno canario alerta de lo que pueda suceder durante el otoño, la Delegación del Gobierno subraya que la estadística anual continúa reflejando una reducción considerable del flujo. Son dos fotografías diferentes de una misma realidad: la de las últimas 24 horas, marcada por la llegada de cientos de personas, y la del conjunto del año, que sigue registrando menos entradas que en 2025.

Los cabildos quieren saber qué ocurre con el SIVE

En paralelo, los cabildos canarios quieren respuestas del Ministerio del Interior sobre los medios de vigilancia disponibles en las costas orientales del Archipiélago. La reclamación pone el foco especialmente en el SIVE del norte de Lanzarote, una infraestructura considerada estratégica para reforzar la detección de embarcaciones antes de que alcancen las islas. Los responsables insulares reclaman información a Interior sobre la situación del sistema y sobre las actuaciones pendientes, en un momento en el que Lanzarote vuelve a convertirse en uno de los principales puntos de llegada. La petición adquiere especial relevancia después de que varias de las embarcaciones rescatadas esta semana fueran localizadas a decenas de millas de la costa lanzaroteña. Para los cabildos, el debate no se limita al número de personas que alcanzan tierra. También afecta a la capacidad de detección, vigilancia y respuesta ante embarcaciones que emprenden travesías cada vez más largas por el Atlántico. La diferencia geográfica tiene consecuencias también sobre los dispositivos de rescate. En Lanzarote, varias embarcaciones fueron localizadas a decenas de millas de la isla; en El Hierro, los rescates se han producido igualmente lejos de la costa, obligando a movilizar medios aéreos y marítimos.

La incógnita ahora no está tanto en si ha habido un repunte —las operaciones de esta semana lo constatan— como en su duración y alcance. Las próximas semanas permitirán comprobar si se trata de una concentración puntual de llegadas o si el cambio de estación, unido a la evolución de otras rutas migratorias y a la situación en Ceuta, termina provocando un nuevo aumento de la presión sobre Canarias.