La ola buena | La anticrónica de Román Pérez González
✅ Ale García mete a Las Palmas en playoff de ascenso🏟️ El próximo rival será el Almería, en Gran Canaria
David Ojeda | Aleix Valero
Canarias |
'La ola buena'
✍ Por Román Pérez González
Sucede mucho: a veces, en ratos bobos, uno se para a pensar qué habría sido de su vida con dos o tres cambios absurdos, pero que habrían modificado todo. Llegar antes o después a un cruce en el acaba habiendo un accidente, cruzarte con alguien que acaba siendo importante en una esquina, un olor que te recuerda otro tiempo, que te hace viajar. Todo es tan frágil que nuestras certezas volarían por el aire con dos o tres giros del guion que conocemos.
En el deporte sucede constantemente, en la ola buena hay centímetros que hacen que Ale García esté habilitado y que Diawara esté en fuera de juego, los delanteros del Leganés estén sin tino y Las Palmas acabe dominando un partido en el que su imagen estaba siendo pobrísima. Sacar la cabeza era bastante y, visto lo visto, suficiente.
No lo parecía en el directo, pero con el paso de las horas sí. Ganar en Butarque, olvidar el drama y gritar que el equipo está montándose y sumando seis de seis dos semanas seguidas, sabiendo que no siempre va a ser así que la liga en Segunda es una auténtica autopista que no acaba nunca en mal estado con baches, peajes, anhelos con forma de carreteras secundarias que no llegan a nada. Es tan compleja que sumar seis puntos del tirón da mucho aire a un equipo en construcción, con muchos ángulos muertos, con deficiencias claras en la confección de la plantilla, pero con Jonathan Viera que si entiende su rol tiene un lugar destacado en el santuario de la Unión Deportiva Las Palmas contemporánea.
Irse así, dejar un legado así, es algo que sí está más cerca del pedazo de futbolista que fue, que todavía, a ratitos, puede ser. Ayer supo exactamente qué requería el partido y el gol y la expulsión ayudaron en su cátedra. Para eso vino. Si lo entiende, ojito. Hay mucho que mejorar, pero con los puntos en el buche, todo es más fácil. Vendrán días malos, sin fortuna, en los que solo se pueda gritar al cielo lo injusto que es todo, pero hoy no toca eso, toca saber que así, ganando, es más fácil aprender.