Corte y confección
⚽ La UD Las Palmas pierde tres puntos en casa, en la prolongación
David Ojeda | Aleix Valero
Canarias |
Por Román Pérez González
Como si de una costurera se tratara, como si con cada pliegue, con cada detalle, con cada broche, con cada pespunte vamos viendo con cada partido cómo van quedando más obvios los claroscuros de la plantilla. Las frases hechas, las contradicciones, las mejoras y también los límites.
La UD está hecha a retazos. Eso es así. El nivel de la actual plantilla da para lo que da: un rato bueno. Si el rival resiste o es capaz de sostenerse en el partido tras nuestras cachetadas habrá que sufrir porque resistir no se ha dado bien.
La plantilla, la nefasta confección de la plantilla, con evidentes huecos: con un lateral izquierdo que solo tiene un componente, Enrique Clemente, que el año pasado a estas alturas llevaba cinco partidos en su vida en esa posición cuando al inicio del montaje de la plantilla -este verano- tenías tres y la llegada de jugadores con los que casi no se cuenta o esa sensación es la que prevalece desde ya, tan pronto: Bassinga, lesionado, pero sin contar, por desgracia, Andrés Rodríguez, fichado hace muchos meses, pero en un día que debía participar el entrenador decidió poner a Enzo Loiodice en su puesto, Acimovic que supongo que llegó para cubrir la cuota Branko de cada verano solo ha jugado 45 minutos contra el Neom en Marbella.
Sergio Ruiz, también lesionado, pero que solo jugó 60 minutos el primer día y ya luego minutos residuales. Sandro, ya recuperado, pero que viene de ahí, Recoba, Ale García, Viti, todos pasando por un mar de espinas, cada uno en su grado, intensidad y ritmo, pero se siguen acumulando los quehaceres. Está claro que no es fácil, que hay unas reglas, pero la plantilla se empobrece si traes a jugadores como Opoku, si traes a jugadores que son buenos, pero son cedidos y hacen que Rafa Cruz no juegue absolutamente todos los minutos que pueda. Ningún cedido por muy bueno que sea debería estar por delante de tremenda perla, de tremendo millonario que aún no lo sabe, que diría Mel.
Debería ser norma, pero solo es un eslogan de verano, ¿no hay laterales izquierdos en filiales que convenzan a De la Barrera? Es necesario que Enzo juegue ahí para sacar la pelota, vale, venga, pero luego ¿no se ve que está siendo sobrepasado todo el rato? Bonfanti – Herzog es lo mejor que tiene la UD en el centro de la defensa para lo que quiere jugar y eso en sí ya es un drama. Seguimos cerrando los ojos y se nos aparecen Mika – Barcia – Amatucci, los fantasmas de las Navidades pasadas.
Los que subían el nivel, los que mejoraban al resto. Los que hacían que la caseta de cuatro cañas pareciera un palacio. Y por supuesto, la culpa no la tiene De la Barrera, aunque falle y se encabezone y dé respuestas con muchas subordinadas en sala de prensa, él hace el puzzle con las piezas que le han dado, la culpa la tiene el arquitecto, el que hizo el puente, el que lleva haciendo corte y confección a gusto de Miguel Ángel ya demasiados años, Luis Helguera.