Maribel Llufriu: «Las instituciones han hecho la tarea; ahora toca que la ciudadanía sea responsable»
La directora insular de Cooperación Local, Maribel Llufriu, ha explicado en una entrevista el amplio dispositivo de seguridad preparado en Menorca
La directora insular de Cooperación Local, Maribel Llufriu, ha explicado en una entrevista el amplio dispositivo de seguridad preparado en Menorca con motivo del eclipse solar de este miércoles. La responsable insular ha destacado la importancia de la planificación y ha pedido a la ciudadanía que evite desplazamientos improvisados durante una jornada que considera excepcional.
Llufriu ha señalado que el Govern ha activado el protocolo Eclipse, un dispositivo específico destinado a garantizar la «vigilancia, el control y la seguridad» durante el fenómeno. A nivel municipal, los ayuntamientos pueden activar sus propios planes de emergencia y, en el caso de Ciutadella, está previsto activar el PEMU ante la previsión de una elevada concentración de personas.
La coordinación de la operativa en Menorca se centralizará en el TECOPAL, ubicado en la Policía Local de Ciutadella. Llufriu ha explicado que desde este centro se coordinará el dispositivo junto al conseller Simón Gornés.
«No hay que improvisar»
Uno de los mensajes que más ha repetido durante la entrevista ha sido la necesidad de planificar los desplazamientos. La directora insular ha pedido a quienes quieran observar el eclipse fuera de sus casas que se dirijan a las zonas oficiales y eviten desplazarse sin una planificación previa.
«Si se tiene que desplazar, que lo haga en zonas de observación oficiales», ha explicado Llufriu, que también ha insistido en que la ciudadanía debe extremar las precauciones durante la observación del eclipse.
La responsable insular ha destacado especialmente la situación de Ciutadella y la zona de Poniente, donde se espera una importante concentración de personas. La combinación del eclipse con la puesta de sol podría generar un momento especialmente complicado para la movilidad.
Nueve zonas oficiales y varios puntos sensibles
Durante la entrevista, Llufriu ha recordado las nueve zonas oficiales de observación habilitadas en la isla: el paseo marítimo de Maó, Son Bou, Sant Tomàs-Talis, Playas de Fornells y cuatro puntos de Ciutadella: Los Delfines, Son Blanc, Es Víctor, Cala Blanca y Cala en Bosch.
Frente a estos espacios habilitados, existen otros considerados «puntos sensibles», como el Pont d'Anglés, Cala Morell, Punta Nati, el faro de Cavalleria y Monte Toro. En estos lugares se restringirá el acceso rodado para garantizar que los servicios de emergencia puedan desplazarse en caso de necesidad.
Punta Nati, de hecho, permanece cerrado desde las ocho de la mañana.
El tráfico, una de las principales preocupaciones
La movilidad es uno de los aspectos que más preocupa a la organización. Llufriu ha reconocido que podrían producirse retenciones, especialmente al finalizar el eclipse, cuando las personas que hayan acudido a la zona de Poniente emprendan el regreso.
«Hoy a lo mejor sí que será un día de tener paciencia», ha señalado durante la entrevista. La responsable insular confía en que, si los desplazamientos se realizan de forma ordenada, la situación pueda mantenerse bajo control.
La situación también será especialmente delicada en el mar. Se espera una elevada concentración de embarcaciones en la zona de Poniente y Llufriu ha advertido de que el regreso a puerto podría realizarse con visibilidad reducida.
Refuerzo de los servicios de emergencia
El dispositivo movilizará a los diferentes cuerpos y fuerzas de seguridad y contará con un seguimiento permanente durante toda la jornada. La Dirección General de Emergencias ha programado cuatro reuniones de seguimiento durante el día y los cuerpos de seguridad han reforzado sus plantillas.
Llufriu ha defendido que la planificación necesaria ya se ha realizado y que ahora la responsabilidad también recae en los ciudadanos: «Las instituciones han hecho la tarea», ha resumido durante la conversación.
La responsable insular ha añadido que el dispositivo estará operativo hasta última hora y ha confiado en que no sea necesario activar servicios de emergencia por incidentes relacionados con la jornada.
A pesar del despliegue previsto, Llufriu ha querido lanzar un mensaje positivo. Considera que el eclipse supone una oportunidad excepcional para Menorca, pero insiste en que el disfrute debe ir acompañado de responsabilidad.
«Quiero que la gente disfrute y que haya mucha responsabilidad», ha afirmado al finalizar la entrevista, recordando que se trata de un fenómeno que no volverá a repetirse para las generaciones actuales.
La jornada pondrá a prueba el dispositivo de seguridad y la capacidad de movilidad de la isla, pero para Llufriu el objetivo está claro: que los menorquines y visitantes puedan disfrutar del eclipse sin poner en riesgo su seguridad ni la de los demás.