Ciutadella pierde su última oportunidad judicial para mantener peatonalizada la plaza del Born
La Justicia desestima el recurso del Ayuntamiento y obliga al consistorio a devolver el tráfico rodado a uno de los puntos más céntricos de la ciudad
Ciutadella ha perdido su última oportunidad en los tribunales para mantener la plaza del Born peatonalizada. La Justicia ha desestimado el recurso presentado por el Ayuntamiento contra la resolución que dejó sin efecto las actuaciones municipales destinadas a impedir el tráfico rodado en este céntrico espacio de la ciudad.
Con esta decisión, la vía judicial queda agotada y el consistorio deberá acatar la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Baleares (TSJIB), que en mayo dejó sin efecto la peatonalización de la plaza del Born. En consecuencia, Ciutadella tendrá que permitir de nuevo la circulación de vehículos.
La resolución supone el desenlace de un conflicto que enfrenta desde hace meses al Ayuntamiento con un grupo de empresarios del municipio, que recurrieron las actuaciones relacionadas con la peatonalización.
La decisión judicial supone un punto de inflexión para el Ayuntamiento. Tras la desestimación de su recurso, el consistorio ya no dispone de otra vía dentro de este procedimiento para evitar la aplicación de la sentencia, por lo que deberá ejecutar lo establecido por los tribunales.
El TSJIB ya había estimado parcialmente el recurso de apelación presentado por los empresarios y había dejado sin efecto las actuaciones adoptadas por el Ayuntamiento en relación con la peatonalización.
Ahora, la nueva resolución confirma que el consistorio deberá asumir las consecuencias de aquel fallo y preparar el retorno del tráfico rodado a la plaza.
La reapertura no solo tendrá consecuencias sobre la movilidad. También afecta al modelo de espacio público que el Ayuntamiento había impulsado en uno de los lugares más emblemáticos y transitados de Ciutadella.
El conflicto judicial comenzó a raíz de la oposición de un grupo de empresarios a las actuaciones municipales. La disputa ha enfrentado dos visiones sobre el futuro del centro de Ciutadella: por un lado, la apuesta por reducir la presencia de vehículos y ganar espacio para peatones; por otro, las demandas relacionadas con el acceso rodado y la actividad económica del entorno.
La resolución judicial no cierra necesariamente el debate político sobre el modelo de movilidad del Born, pero sí limita el margen de actuación del Ayuntamiento respecto a la situación actual: la peatonalización tal y como fue ejecutada no puede mantenerse en los términos establecidos por los tribunales.
Por tanto, el próximo paso estará en manos del consistorio, que deberá adaptar la situación de la plaza al fallo judicial y decidir cómo organizar el regreso de los vehículos.