La torrentada mortal ocurrida en Sant Llorenç el 9 de octubre de 2018, que dejó 13 muertos, llega este viernes a su octavo aniversario con algo más de la mitad de las obras de la variante ejecutadas.
El presidente del Consell de Mallorca, Llorenç Galmés, ha asegurado que el proyecto, que comenzó el pasado mes de abril y que cuenta con una inversión de nueve millones de euros, "progresa a muy buen ritmo".
Una vez finalizadas las obras, ha detallado, si se produjera un temporal como el del 9 de octubre de 2018 el puente del torrente tendría capacidad para absorber unas 500 toneladas de agua por segundo.
"Los técnicos nos dicen que si se dieran unas precipitaciones como las de hace ocho años, en estos momentos el torrente tendría capacidad para absorber todo el agua que acumuló", ha aseverado el presidente insular.
En estos momentos se está llevando a cabo la ampliación del puente de la variante de Sant Llorenç en su paso por encima del torrente de ses Planes, que permitirá ampliar de cuatro a diez los pasos de agua.
Ya están prácticamente todos colocados y tienen una capacidad de 5,7 metros de ancho por 4,4 metros de alto. Además, se está canalizando el torrente con más de 200 metros de muro de refuerzo para evitar desbordamientos, que en unas semanas estará finalizado.
Por lo que respecta a la carretera que pasa por encima del puente del torrente de ses Planes, la previsión que maneja el Consell de Mallorca es que pueda reabrir a la circulación a principios del año que viene, entre enero y febrero.