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Las redes sociales, una "trituradora emocional" para niños y adolescentes de Baleares, según un estudio

Más de la mitad del alumnado de quinto y sexto de Educación Primaria en Baleares dispone ya de un teléfono móvil propio, según el nuevo estudio Infancia, Adolescencia y Bienestar Digital, presentado este lunes en el Parlament

Patricia Segura

Palma |

Niño utilizando un móvil | Pexels

Más de la mitad del alumnado de quinto y sexto de Educación Primaria en Baleares dispone ya de un teléfono móvil propio. Así lo revela el nuevo estudio Infancia, Adolescencia y Bienestar Digital, presentado este lunes en el Parlament, que advierte de que una exposición temprana a las pantallas y a internet, especialmente sin supervisión familiar, está relacionada con una peor salud mental y una menor calidad de vida entre los menores.

El informe señala que el 95% de los adolescentes de las islas utiliza al menos una red social y que un 7,5% realiza un uso problemático de estas plataformas. Además, uno de cada tres estudiantes reconoce haber accedido a contenidos pornográficos alguna vez, con una edad media de inicio situada en los 12 años. El estudio también refleja que el 1,7% de los jóvenes asegura haber sufrido ciberacoso.

Otro de los datos que más preocupa a los investigadores es que un 6,8% de los encuestados presenta un riesgo suicida elevado. El responsable científico del estudio, Antonio Rial, ha alertado de la necesidad de promover hábitos de desconexión digital y de reforzar el acompañamiento de los menores en el entorno online. "Las redes sociales son una auténtica trituradora desde el punto de vista emocional para nuestros hijos", ha asegurado Rial.

A pesar de que se observan algunos avances en el uso responsable de la tecnología, como la reducción del sexting, del contacto con desconocidos a través de internet o del uso del móvil durante las clases, el informe constata un aumento de la ansiedad y de la violencia digital entre los jóvenes.

La presidenta de UNICEF Baleares, Valentina Milano, ha reclamado un mayor compromiso institucional para proteger a la infancia y la adolescencia en el entorno digital. Entre otras medidas, ha pedido reforzar las normativas europeas, nacionales y autonómicas, exigir a la industria tecnológica algoritmos más seguros para los menores y fomentar la educación digital en los hogares.

El estudio se ha elaborado a partir de las respuestas de más de 2.600 estudiantes de entre 10 y 20 años pertenecientes a 13 centros educativos de Baleares.