La Policía Nacional detiene y expulsa a Marruecos a uno de los delincuentes más peligrosos de Mallorca
El investigado era el presunto jefe de un grupo criminal muy activo en la isla y había protagonizado peligrosísimas fugas en vehículos de alta gama, llegando a intentar atropellar a agentes de varios cuerpos policiales
La Policía Nacional ha detenido y expulsado al territorio Schengen a un hombre de origen marroquí catalogado como extremadamente peligroso, que acumulaba más de 40 detenciones anteriores y nueve condenas judiciales por delitos como robos con fuerza en domicilios, robos con violencia e intimidación, lesiones y delitos contra la seguridad vial. El detenido era presuntamente el jefe de un grupo criminal muy activo en Mallorca y contaba con una orden de expulsión firme dictada por la Delegación del Gobierno de Illes Balears, ratificada por sentencia contencioso-administrativa.
La operación fue llevada a cabo por el Grupo Operativo de Extranjeros de la Comisaría de la Policía Nacional de Manacor, que inició una investigación con el objetivo de localizar al sospechoso, ejecutar su expulsión y desarticular el grupo criminal que presuntamente lideraba. La detención se produjo el pasado lunes, 18 de mayo, en el municipio de Marratxí, donde los agentes establecieron un dispositivo de vigilancia sobre el vehículo de alquiler que el investigado utilizaba en ese momento.
Un perfil de alto riesgo
El historial del detenido refleja el nivel de peligrosidad con el que operaba. Años atrás fue extraditado desde Bélgica para ser puesto a disposición judicial en España por un delito de tentativa de homicidio. A lo largo de su trayectoria delictiva en Mallorca, protagonizó múltiples y peligrosísimas fugas de controles policiales al volante de vehículos de alta gama, llegando a intentar atropellar a agentes de la Policía Local, la Guardia Civil y la Policía Nacional. Uno de estos incidentes, ocurrido en la demarcación de Manacor, dejó a un policía nacional ingresado en la UCI durante más de un mes.
Para evitar ser localizado, el investigado no tenía domicilio estable y rotaba continuamente entre distintas viviendas. Además, pagaba a terceros para que alquilaran en su nombre vehículos de alta gama, cambiando de coche cada semana y raramente utilizando el mismo establecimiento de alquiler dos veces. Carecía de permiso de conducir.
La detención
En el momento de su detención, el investigado se dirigía hacia el vehículo de alquiler acompañado de otro integrante de su grupo criminal, un hombre de nacionalidad española que ejercía funciones de conductor, también sin permiso de conducir. Los agentes actuaron justo en el instante en que el principal sospechoso se disponía a acceder al coche, evitando así una nueva fuga y el riesgo que esta podría haber supuesto para viandantes, conductores y policías.
El segundo detenido fue imputado por un delito contra la seguridad vial. Debido a la peligrosidad del investigado principal, su traslado hasta Madrid se realizó con un dispositivo de seguridad reforzado en el que participaron el Grupo de Extranjeros de Manacor, la Unidad de Prevención y Reacción de la Jefatura Superior de Policía de Illes Balears y la UCER de la Comisaría General de Extranjería y Fronteras. Desde Madrid fue expulsado a Marruecos, con la correspondiente prohibición de entrada en el espacio Schengen.