Pascual Lozano (cirujano de Son Espases): «De momento, no veo que la inteligencia artificial pueda operar por sí sola»
El jefe del Servicio de Cirugía Vascular de Son Espases, el doctor Pascual Lozano, destaca en una entrevista concedida a Onda Cero Mallorca el potencial de la IA para planificar intervenciones y detectar complicaciones, pero reivindica la experiencia del cirujano y el papel del médico en la atención al paciente.
Redacción | Elka Dimitrova
Mallorca |
La inteligencia artificial gana terreno en la medicina, pero todavía tiene importantes retos por delante antes de poder operar a un paciente de forma autónoma. Así lo considera el doctor Pascual Lozano, jefe del Servicio de Cirugía Vascular del Hospital Universitario Son Espases, que ha analizado en los micrófonos de Onda Cero Mallorca los avances tecnológicos que están transformando la especialidad y el futuro de la cirugía.
«La inteligencia artificial todavía tiene un importante desarrollo por delante», advierte Lozano, que no descarta que algún día pueda realizar intervenciones endovasculares, aunque reconoce que, por ahora, no lo ve viable. «Hay que estar abierto a todo, pero de momento yo no lo veo eso», afirma.
Su papel, sin embargo, puede ser decisivo en diferentes fases del proceso quirúrgico. La IA permitirá realizar reconstrucciones tridimensionales de las arterias, medir longitudes y diámetros y planificar con mayor precisión las intervenciones. También podrá ayudar al cirujano a orientarse durante el procedimiento, identificar los vasos sanguíneos y detectar posibles complicaciones en el posoperatorio y durante el seguimiento del paciente.
Quirófanos híbridos para intervenciones más precisas
La tecnología ya está cambiando la forma de operar en Son Espases, donde el Servicio de Cirugía Vascular dispone de un quirófano híbrido de última generación. Estas instalaciones combinan un quirófano convencional con sistemas avanzados de imagen, como TAC, fluoroscopia y ecografía intravascular, que permiten realizar procedimientos mínimamente invasivos con gran precisión.
«Un quirófano híbrido como los que estamos utilizando ahora en nuestra especialidad es un quirófano convencional dotado con tecnología de imagen avanzada», explica el especialista. En lugar de realizar grandes incisiones, los cirujanos practican pequeñas punciones en una arteria e introducen catéteres, estents y prótesis que guían hasta el punto exacto de la intervención mediante imágenes tridimensionales. Estas técnicas permiten abordar casos cada vez más complejos, incluso en distintas zonas de la aorta y sus ramificaciones.
Lozano, con más de 36 años de trayectoria en la sanidad pública balear, recuerda que la cirugía vascular ha experimentado una transformación radical. Intervenciones que antes requerían operaciones abiertas muy agresivas y estancias hospitalarias de unos diez días pueden resolverse ahora, en determinados casos, con ingresos de apenas 24 horas.
«Ganamos todos. Gana el cirujano, pero gana sobre todo el paciente», señala. Las técnicas menos invasivas favorecen una recuperación más rápida, reducen el dolor y permiten una reincorporación más precoz a la vida habitual. «No todos sabemos qué operaciones no hay que hacer», da a entender el doctor Lozano la diferencia con los sanitarios inexpertos o que no han trabajado en un quirófano tradicional.
Pese a los avances tecnológicos, el jefe de Cirugía Vascular de Son Espases insiste en que la experiencia médica sigue siendo esencial. También cuando los pacientes llegan a consulta después de buscar información en internet o preguntar a herramientas de inteligencia artificial.
«Me parece perfecto que el paciente se informe tanto sea con el doctor Google como con el doctor ChatGPT», afirma. No obstante, recuerda que cada caso es diferente y que la decisión médica depende de factores que van más allá de una recomendación general, como la calidad de vida, las enfermedades asociadas o el grado de autonomía del paciente.
«Todos sabemos qué operaciones hay que hacer, pero no todos sabemos qué operaciones no hay que hacer. Y eso te lo da la experiencia», resume. El especialista también señala un reto para el futuro de la profesión: garantizar que las nuevas generaciones mantengan la formación necesaria para realizar cirugías abiertas complejas, cada vez menos frecuentes frente a las técnicas endovasculares.
La renovación tecnológica de Son Espases, cuyo primer quirófano híbrido fue pionero en España, ha permitido al servicio seguir avanzando en procedimientos complejos. Para Lozano, los objetivos que hace unos años parecían lejanos ya se están cumpliendo: realizar intervenciones vasculares cada vez más difíciles con buenos resultados para los pacientes.