Más de la mitad de los pequeños comercios de Mallorca empeoran sus rebajas de invierno, según Pimeco
Las rebajas de invierno han dejado un panorama preocupante para el pequeño comercio de Mallorca, con una mayoría de establecimientos que confirma que la campaña no ha cumplido las expectativas.
Más de la mitad de los pequeños y medianos comercios de Mallorca han visto caer su facturación durante la campaña de rebajas de invierno de 2026 respecto al año pasado, según el balance presentado por la patronal Pimeco. El 55,4% de los establecimientos ha registrado descensos en las ventas, frente a un 37,5% que ha mantenido una facturación estable y apenas un 7,1% que ha logrado mejorarla.
La presidenta de Pimeco, Carolina Domingo, atribuye estos resultados a la liberalización de los descuentos a lo largo de todo el año, que ha desvirtuado el sentido tradicional de las rebajas. Afirma que el cliente ha perdido la ilusión por unas fechas que antes eran casi una “fiesta” para aprovechar y comprar productos que no podía permitirse a precio normal, y recuerda que, pese a que el invierno lluvioso y frío ha ayudado a vender algo más, el comercio de proximidad sigue sin recuperar las cifras previas a la pandemia.
Por sectores, la caída ha sido especialmente acusada en el comercio de moda y complementos, que concentra el 61,2% de las disminuciones de facturación. También han sufrido descensos los comercios del hogar, la decoración y el calzado, con retrocesos por encima del 9%. Casi el 20% de los establecimientos ha registrado variaciones negativas de entre el 10% y el 20%, mientras que cerca del 9% se ha movido en bajadas de entre el 20% y el 50%.
El 44,6% de los comercios asegura que el gasto por cliente ha sido inferior al del año pasado y solo en el 1,8% de los casos se ha incrementado. Con estos datos, el 62,5% de los pequeños y medianos comerciantes de Mallorca califica la campaña de rebajas como “floja” o “muy floja”, frente a un 16% que la considera positiva.
Domingo denuncia que las estadísticas globales suelen mezclar los resultados de grandes centros comerciales y plataformas online con los del pequeño comercio, lo que, a su juicio, distorsiona la realidad del comercio de proximidad. Reclama segmentar los datos y, sobre todo, un trato diferenciado para las tiendas de barrio en materia de fiscalidad, cuotas de autónomos y ayudas específicas, porque “no compiten en igualdad de condiciones” con las grandes superficies.
La presidenta de Pimeco también critica la falta de visibilidad del comercio local en la promoción turística. Lamenta que cuando Mallorca se presenta en ferias como Fitur se ponga el foco en el producto, pero apenas en el comercio, pese a que se trata de uno de los tejidos empresariales “más importantes” de la isla y que ofrece productos de gran calidad. Por eso pide campañas que posicionen Mallorca también como destino de compras y políticas que faciliten el acceso a los centros urbanos, desde aparcamientos municipales más asequibles en invierno hasta iniciativas que animen a los residentes y a los visitantes a volver al centro de Palma.
En este contexto, el 44,6% de los comercios define su situación como aceptable, el 23,2% como difícil y el 8,9% como muy difícil. La incertidumbre (41,1%) y la prudencia (35,7%) marcan las perspectivas de los comerciantes, mientras que el optimismo es minoritario (17,9%). Ante este escenario, Pimeco reclama medidas urgentes: mayor promoción del comercio local (76,8%), ayudas directas (66,1%) y una reducción de la carga fiscal (48,2%).
Domingo insiste en que el pequeño y mediano comercio es “el corazón de nuestros pueblos y de Palma”, porque genera empleo, economía circular, vida en las calles y seguridad, y advierte de que, si no se actúa con rapidez, muchos establecimientos se verán abocados al cierre y Mallorca corre el riesgo de perder una parte esencial de su identidad económica y social.