La manifestación del Día del Orgullo LGTBIQ+ reúne a 2.000 personas en Palma
Las protestas de Ben Amics y Orgull Crític Mallorca han salido desde plaza España con media hora de diferencia, para finalizar sus protestas en la plaza de Cort y la plaza de la Columnas, respectivamente
Las dos manifestaciones del Orgullo LGTBIQ+ convocadas este domingo en Palma han reunido aproximadamente 2.000 de personas -2.600 según organizadores y 1.500 según Delegación del Gobierno- bajo las premisas de que "ninguna agresión quede sin respuesta" y que, "sin la caída del capitalismo, no acabará la LGTBI-fobia".
Las protestas de Ben Amics y Orgull Crític Mallorca han salido desde plaza España con media hora de diferencia, para finalizar sus protestas en la plaza de Cort y la plaza de la Columnas, respectivamente. La pancarta de cabecera de Ben Amics portaba la consigna "A las calles con orgullo, disidencia y resistencia" y a ella habrían acudido 2.000 personas según los organizadores y un millar según Delegación de Gobierno.
La encargada de leer el manifiesto ha sido su portavoz, Tatiana Casado, que ha resaltado que las conquistas logradas como colectivo "han sido fruto de la unión, la persistencia y la valentía" pero ha advertido que "la historia enseña que ninguno derecho se puede dar por garantizado", ya que, a su entender, "los derechos se ganan luchando y se defienden cada día".
La representante del colecto ha alegado que este año salen a las calles porque es un momento de "retroceso de derechos" que "no se puede tolerar", algo que ha señalado que en Palma se ha sufrido "de primera mano" con la "ofensiva" de un Ayuntamiento "en manos de PP y Vox, que ha decidido dar la espalda de manera explícita al colectivo LGTBIQ+".
Así, ha reprochado la "desprotección institucional" a la que han notado con un "recorte de programas educativos específicos", una medida que dejaría a la juventud "sin herramientas vitales contra la LGTBi-fobia" o con el "boicot político que ha impedido, de manera deliberada, poner en marcha la histórica 'revetla' del Orgullo".
"El odio y la intolerancia se traducen hoy en políticas públicas de censura y de invisibilización. Ante sus intentos de hacernos retroceder, la respuesta es firme: el colectivo no se esconderá, ni dará ningún paso atrás", ha subrayado. Además de esta "desprotección política", ha advertido que sus vidas están atravesadas por una "crisis estructural" que "pone en peligro su propia existencia en Baleares".
Entre otras cuestiones, han citado una emergencia habitacional "insostenible", de la que responsabilizado a la masificación turística y un modelo económico "depredador" que les "expulsan de los barrios y de las islas".
"La precariedad en la vivienda afecta toda la ciudadanía pero golpea con una crueldad extrema los colectivos más vulnerables del colectivo, como son las personas trans y la juventud LGTBIQ+. No se puede hablar de orgullo si no se tiene un hogar seguro donde vivir", han argumentado.
Por estos motivos, han exigido un "cambio de rumbo" que ponga la dignidad de las personas y el territorio "por delante del beneficio de unos pocos". Por otra parte, han aseverado que su disidencia es "plural, intergeneracional y diversa", ya que el colectivo engloba a lesbianas, gays, bisexuales, personas trans, no binarias, intersexuales, asexuales y arrománticas, personas con el VIH, migradas y con discapacidad.
En ese sentido, ha incidido en que son una comunidad "con edades, necesidades e intereses diversos" pero "unida por una misma voluntad de transformación". Casado ha reclamado leyes, campañas, recursos y mecanismos reales que les "reconozcan y protejan a todas, sin excepciones, ante la discriminación en las escuelas, en los lugares de trabajo y en los espacios públicos".
"No volveremos al miedo, ni al silencio, ni a los márgenes. Estamos aquí, más fuertes, más visibles y más orgullosas que nunca. Las calles son y serán nuestras, y el Orgullo es y será siempre nuestra revolución permanente", han rematado.
SITUACIÓN INTERNACIONAL Y CRÍTICAS AL INSTITUCIONALISMO DE LA LUCHA
Por su parte, en la marcha de Orgull Crític Mallorca ha discurrido bajo el lema "Sin permiso, revolución cuir", en ella habrían participado unos 600 manifestantes de acuerdo con los organizadores y 500, según Delegación de Gobierno en Baleares. La entidad se han reivindicado como un "ejemplo de resiliencia", ya que han sobrevivido a "dictaduras fascistas, leyes coloniales, leyes que les patologizan, a las terapias de conversión y a las leyes de vagos y maleantes y de peligrosidad social".
Por eso han llamado a los asistentes no solo a "seguir resistiendo", sino a organizarse "hasta la liberación total", porque están "cansadas de aguantar los embates de este sistema criminal, de las agresiones y de la discriminación". En ese sentido, han aludido a la "crisis del imperialismo" con una "escalada violenta" en los últimos años en Palestina, Venezuela, Irán y ahora en Cuba, lo que demostraría su estrategia de "bombas para los pueblos del mundo, grupos paramilitares y violencia para las clases populares y disidencias".
La plataforma ha alertado de una "ofensiva histórica" contra las personas migrantes, precarizadas y cuir de los "Estados burgueses y sus esbirros fascistas", que habrían dado "legitimidad y vía libre" a "grupos paramilitares que arrestan personas sospechosas de ser trans en los EEUU, asesisnan migrantes en las costas de Grecia o desahucian a las vecinas de los barrios".
Por otra parte, han incidido en que los derechos de autodeterminación de género son "atacados" en Argentina, Reino Unido, EEUU o en la Comunitat Valenciana.
"Esta justificación de la militarización implica un recorte histórico en derechos sociales. No solo se ponen en cuestión los derechos de las personas trans sino que esto son la punta de lanza para atacar a todos los sectores de la clase trabajadora, se deporta y secuestra personas migrantes y se intenta limitar el derecho a huelga y movilización colectiva", han mantenido.
En el Estado español han planteado que, pese a su reputación de "plural y diverso" con el colectivo LGTBIQ+, se debería a una "asimilación e instrumentalización hasta el punto que sea rentable política y económicamente". Así, han apuntado que el gobierno "más progresista de la historia" habría sido "incapaz" de sacar una ley trans estatal que "ofrezca protección y recursos reales". De este modo, han señalado que los enemigos de esta ley no "solo han sido la ultraderecha y el conservadurismo más rancio", sino que "dentro del PSOE existe un sector transexclusiu" que pretendería "boicotear los derechos y reivindicaciones de las personas trans".
La plataforma ha señalado la represión policial de manifestantes contra la trasfobia, al igual que habría hecho con huelguistas, profesores, migrantes o "cualquier persona que levanta la voz contra las opresiones del capitalismo, el Estado y lo cisheteropatriarcado". También han dedicado unas palabras al conflicto abierto entre Cort y Ben Amics, a quien han tildado de "entidad institucional", y han reprobado que su capacidad para organizar la 'revetla' haya quedado "supeditada" a la concesión de los permisos municipales.
"Las alianzas con el Estado y el capital limitan la radicalidad discursiva y la capacidad organizativa y movilizadora a sus intereses", han manifestado.
Por eso, han calificado a Ben Amics como "una pata del Estado", que "no puede sustituir la lucha de base", ya que, "mientras la única solución que se dé al auge reaccionario sea iluminar el Castell de Bellver del color que se pida", Orgull Crític ha aclarado "seguirá a pie de calle" porque, a su modo de ver, a los discursos de odio "se les gana desde la organización, desde la resistencia y sin dejar a nadie atrás".