El Govern y los consells insulares han reclamado este jueves a la ministra de Infancia y Juventud, Sira Rego, que se active una contingencia migratoria preventiva para frenar el reparto de menores migrantes no acompañados y que se acelere la repatriación de aquellos que mantienen contacto permanente con sus familias.
La presidenta Marga Prohens ha trasladado a la ministra la situación que define como "límite" del sistema de protección de menores en las islas. Baleares acoge actualmente a 733 menores migrantes no acompañados, dos tercios del total de menores tutelados en el archipiélago, lo que supone superar en más de un 80% la capacidad ordinaria asignada por el Estado y alcanzar niveles de sobreocupación del 1.000% en las plazas específicas para este perfil.
El Govern también ha pedido la retirada del último decreto estatal que amplía la capacidad ordinaria de acogida en Baleares de 406 a 434 plazas, y ha reclamado más financiación al Gobierno central. Prohens ha calificado de "claramente insuficientes" los 7,8 millones transferidos por Madrid, poniendo como ejemplo que solo el Consell de Formentera recibió cuatro millones adicionales del Govern el año pasado para sostener sus servicios sociales. En los últimos cinco años han llegado más de 20.000 personas migrantes en patera a las islas, 7.000 solo en 2025 y 1.400 en lo que va de 2026, un 20% más que en el mismo periodo del año anterior.
La ministra Rego, por su parte, ha defendido que el decreto de repartos "es una historia de éxito que está funcionando bien" y ha rechazado la contingencia a la carta. Ha calificado de "curioso" que Baleares critique el decreto pero quiera acogerse a él, y ha atribuido la petición de acelerar repatriaciones a acuerdos con la extrema derecha.