BASE AÉREA DE SON SAN JUAN

"Ya no es extraño decir que eres militar y mujer": la evolución femenina en las Fuerzas Armadas, desde Mallorca, con sus testimonios

Ésta es la segunda entrega de conversaciones con militares mujeres que Onda Cero Mallorca ofrece en varias entrevistas con el Ejército del Aire y del Espacio. Este verano hablamos con los profesionales de la Base Aérea de Son Sant Joan, distinguida este año con el Premio Onda Cero Mallorca de Honor 2026.

Redacción

Mallorca |

La presencia de la mujer en las Fuerzas Armadas españolas ha experimentado una profunda transformación en las últimas décadas. Así lo explican en los micrófonos de Onda Cero Mallorca tres profesionales del Ala 49 del Ejército del Aire y del Espacio que representan distintas generaciones y trayectorias dentro de la institución: la comandante María Luisa Fernández Lorences, jefa de la Sección de Sanidad del Ala 49 y anteriormente enfermera de vuelo del 801 Escuadrón; la teniente Noelia Pérez Mora, piloto del avión D.4 y jefa de la Oficina de Comunicación y Secretaría General; y la cabo primero Natalia Adot Rodríguez, asesora medioambiental de la unidad y anteriormente rescatadora en el 801 Escuadrón.

Durante la entrevista en el programa Más de Uno Mallorca, las tres coinciden en destacar que la incorporación de la mujer al ámbito militar es hoy una realidad plenamente normalizada, aunque recuerdan que no siempre fue así. “Ya no es tan extraño decir que eres militar y mujer”, afirma Natalia Adot Rodríguez, que ingresó en las Fuerzas Armadas en 1998 y ha desarrollado buena parte de su carrera en operaciones de rescate antes de asumir responsabilidades en el ámbito medioambiental.

La cabo primero recuerda que, en sus inicios, algunas limitaciones para las mujeres respondían más a cuestiones logísticas que a la capacidad profesional. Con el paso de los años, esas barreras han desaparecido y el acceso a los distintos destinos y especialidades se equipara plenamente hoy en día, según nuestras invitadas. “No era una cuestión de capacidades o aptitudes, sino de que algunas unidades todavía no estaban preparadas para acoger a la mujer”, explica Adot.

Por su parte, la comandante María Luisa Fernández Lorences destaca que el Ejército ofrece un amplio abanico de posibilidades profesionales, incluso dentro de una misma especialidad. Enfermera de formación, desempeña funciones operativas en rescate aéreo, participa en despliegues internacionales y actualmente dirige la Sección de Sanidad del Ala 49. “Es una profesión de servicio, compromiso y entrega, pero también una carrera con múltiples oportunidades de desarrollo”, señala durante la conversación que comparte con sus compañeras de la base aérea de Son San Juan.

La teniente Noelia Pérez Mora, piloto del avión D.4 de vigilancia marítima y búsqueda y rescate, defiende la importancia de la perseverancia para quienes quieran seguir una carrera militar. Tras participar en misiones internacionales como la operación Atalanta de la Unión Europea en el Cuerno de África, destaca el valor del trabajo en equipo y de la preparación constante. “Es una profesión exigente, pero merece la pena. Con esfuerzo y paciencia, los objetivos se alcanzan”, afirma Pérez, la más joven de las profesionales que hoy ponen voz al papel de la mujer dentro del Ejército.

El coronel Carlos de Montemayor, jefe de la Base Aérea de Son Sant Joan, subraya que la evolución de la mujer en las Fuerzas Armadas avanza de la mano de la propia transformación de la sociedad. “No veo hombres o mujeres; veo profesionales con capacidades para desempeñar una misión”, asegura.

Las tres militares coinciden en que el trabajo en equipo, la preparación y la vocación siguen siendo las claves de una profesión que refleja cada vez más la diversidad de la sociedad española. En la Base Aérea de Son Sant Joan, donde la presencia femenina continúa creciendo, su experiencia demuestra que el liderazgo, la responsabilidad y el servicio no entienden de género, sino de compromiso y profesionalidad en un Ejército cada vez más moderno e integrador.