SALSEO EN EL MUSEO

Y después de Halloween... La historia del Museo de Manacor que cumple 100 años

Y después de Halloween y sus raíces... Nuestra 'museóloga' Aina Ferrero repasa en ‘Salseo en el Museo’ el origen de los cumpleaños y descubre algunas de las curiosidades del museo manacorí, que celebra su primer siglo con una exposición de las 100 piezas favoritas de sus visitantes.

Redacción

Mallorca |

Los cumpleaños tienen una historia mucho más larga de lo que imaginamos. Hace unos 3.000 años, en el Antiguo Egipto, ya se celebraban, aunque no como hoy: se conmemoraba el día de la coronación del faraón, considerado su nacimiento como divinidad en vida. Esta es una de las curiosidades que Aina Ferrero ha compartido en una nueva entrega de ‘Salseo en el Museo’, la sección de Onda Cero Mallorca en la que la museóloga nos acerca la historia y el patrimonio cultural de las islas.

Ferrero ha explicado que la tradición fue evolucionando. En la antigua Grecia se honraba a dioses como Artemisa con pasteles redondos que evocaban la luna y velas que representaban su brillo. Más tarde, en Roma, los cumpleaños comenzaron a extenderse entre los ciudadanos y aparecieron los regalos, que también se entregaban como protección frente a los malos espíritus. La celebración infantil, tal y como la conocemos, tardaría todavía unos siglos en popularizarse: en el siglo XVII, en Alemania, los pasteleros promocionaban las llamadas Kinderfests.

Pero la felicitación más especial de esta entrega tiene como destinatario al Museo de Historia de Manacor, que cumple 100 años. Inaugurado el 6 de junio de 1926, su origen está ligado a mosén Joan Aguiló i Piña, sacerdote y coleccionista de arqueología que descubrió en 1908 la basílica paleocristiana de Son Peretó. Antes de morir, en 1924, dejó dispuesto en su testamento que su colección debía permanecer en Manacor y no salir de la localidad.

Para celebrar el centenario, el museo ha inaugurado la exposición temporal 100 años, 100 miradas, formada por las cien piezas de la colección más votadas por sus visitantes. Una manera de acercar el patrimonio al público y dar protagonismo a quienes recorren sus salas.

Actualmente, el museo ocupa la Torre dels Enagistes, una antigua residencia medieval de una caballería. Entre sus particularidades, Ferrero ha destacado unos grafitis medievales realizados con almagra, un pigmento rojizo obtenido de tierras ricas en óxidos de hierro. También ha contado una leyenda que rodea al llamado Cristo Verde: se decía que quienes acudían a rezarle después de haber pecado podían caer por una trampilla a un pozo con pinchos. La historia tiene un detalle que alimenta el misterio: en el patio del museo existe un pozo que todavía no se ha excavado.

La colección permanente permite recorrer la historia de Manacor desde la prehistoria hasta la actualidad, mientras que la parte superior de la torre acoge las exposiciones temporales. Un siglo de historia y muchas razones para acercarse a descubrirlo.